El presidente estadounidense Donald Trump afirmó este miércoles que las conversaciones indirectas entre Washington y Teherán en Doha avanzan de forma positiva. Durante una breve declaración antes de abordar el Air Force One, insistió en que “la desnuclearización de Irán avanza bien” y que las reuniones técnicas han sido “muy buenas”.
La afirmación se produce tras los bombardeos estadounidenses e israelíes del 28 de febrero y coincide con el inicio de una nueva ronda de contactos técnicos que buscan concretar un memorando de entendimiento alcanzado en la cumbre de Lago Lucerna.

Contenido del protocolo
Según fuentes diplomáticas citadas por AFP, el documento contempla un alto el fuego de 60 días, la reapertura del estrecho de Ormuz y un calendario para negociar el futuro del programa nuclear iraní. La mediación de Catar y Pakistán sigue siendo el canal principal que permite mantener el diálogo sin contactos directos, tal como aclaró Teherán al rechazar cualquier negociación bilateral inmediata.
Implicaciones regionales
El tono optimista de Trump contrasta con la cautela iraní y revela el interés mutuo por estabilizar la región tras los ataques. La exclusión de Jared Kushner y Steve Witkoff de las reuniones técnicas de esta jornada sugiere que las partes priorizan ahora el trabajo de equipos especializados antes de elevar el nivel político. El resultado de estas conversaciones determinará si el protocolo de Doha puede convertirse en un marco duradero o si las tensiones vuelven a escalar.
