España ha cerrado el verano meteorológico de 2026 con temperaturas y niveles de precipitación excepcionales. La temperatura media alcanzó los 24,5 grados, 2,5 por encima del promedio de referencia y 0,3 más que en 2025, hasta ahora el verano más cálido de la serie histórica iniciada en 1961. El calor provocó cuatro olas y más de 5.000 muertes atribuibles, según el Ministerio de Sanidad.
La sequedad agravó la presión sobre los recursos. Julio registró apenas 4,3 litros por metro cuadrado, el 26 % de lo habitual y el valor más bajo de la serie. Tras comenzar el verano en un máximo histórico del 84 %, la reserva hidráulica nacional cayó durante doce semanas consecutivas hasta el 64 %, equivalente a 35.875 hectómetros cúbicos. Aun así, permanece por encima de la media de la última década.

La escasez ya no se limita al sur
El principal riesgo no es todavía la cantidad total almacenada, sino su distribución. Guadalete-Barbate, Cataluña y el País Vasco rondan el 80 %, mientras Segura, Júcar, Ebro y Galicia Costa se sitúan por debajo del 59 %. La falta de lluvias también ha afectado a regiones tradicionalmente menos expuestas, como Asturias, Galicia, Cantabria y Navarra.
En Galicia, hasta el 80 % de los municipios permanece en alerta por escasez y algunos han restringido el riego, el lavado de vehículos y el llenado de piscinas. La movilización de cisternas y el encarecimiento de la paja y el forraje muestran que el impacto ya alcanza al abastecimiento y a los sectores agrícola y ganadero. La geología granítica gallega, con poca capacidad para retener agua, ayuda a explicar por qué las precipitaciones no se traducen automáticamente en reservas.
La Xunta ha planteado nuevas infraestructuras de regulación, incluidos embalses y presas, mientras Greenpeace reclama restaurar los suelos, frenar la erosión y proteger los bosques autóctonos. La advertencia meteorológica apunta a veranos más cálidos, secos e irregulares en todo el país. El desafío, por tanto, no consiste solo en almacenar más agua, sino en gestionar una disponibilidad cada vez más imprevisible y territorialmente desequilibrada.
