El riesgo país de Argentina volvió a ubicarse por debajo de los 500 puntos básicos, en una jornada de recuperación para los activos locales. El índice elaborado por JP Morgan cedía cuatro unidades y marcaba 491 puntos, su nivel más bajo desde el 17 de agosto. Los bonos soberanos en dólares avanzaban en promedio 0,2%, mientras el S&P Merval subía 0,3%, hasta los 3.060.000 puntos.
El mercado modera el temor electoral
La mejora respondió, en parte, a un informe de Citi que consideró excesiva la cautela de los inversores frente al riesgo de un cambio de rumbo económico después de las elecciones presidenciales de 2027. El banco sostuvo que los fundamentos macroeconómicos no se deterioraron al nivel que justificaría ese temor y que las reformas en marcha cuentan con una demanda social capaz de darles continuidad.

El mensaje del mercado es favorable, aunque no elimina los riesgos. El IERAL de la Fundación Mediterránea señaló que la estabilización se consolida, pero el calendario electoral comienza a imponer nuevas condiciones. La continuidad del proceso dependerá de que el Gobierno pueda combinar el equilibrio macroeconómico con la recuperación del empleo, el crecimiento del crédito y acuerdos políticos que sostengan las reformas.
Entre las acciones argentinas negociadas en Wall Street se destacaban Telecom Argentina, con una suba de 3,2%, e IRSA, que ganaba 2,4%. YPF avanzaba 0,8%, mientras Vista Energy retrocedía 0,7%. Las operaciones se adelantaban en Buenos Aires por el feriado del Día del Trabajo en Estados Unidos, que reducirá la liquidez al inicio de la próxima semana.
Empleo fuerte y presión sobre la Reserva Federal
El contexto externo fue más complejo. La economía estadounidense creó 162.000 empleos no agrícolas en agosto, muy por encima de los 55.000 previstos, y la tasa de desempleo se mantuvo en 4,1%. El dato impulsó expectativas de tasas de interés elevadas y llevó a Wall Street a operar con bajas de entre 0,2% y 0,5%. Donald Trump volvió a exigir una reducción de tasas y amenazó con imponer embargos comerciales a países con los que Estados Unidos mantiene déficit, una advertencia que aumenta la incertidumbre global y puede limitar el alcance de la mejora argentina.
