Sinaloa registró 85 asesinatos de mujeres entre enero y agosto de 2026, según colectivos, una cifra que confirma un deterioro acelerado en un estado marcado por casi dos años de confrontación criminal. Culiacán concentra 44 casos; Mazatlán, 18, y Escuinapa, 10. Sólo julio y agosto reunieron 37 víctimas, casi la mitad del total documentado.

Las cifras muestran una presión creciente
El Secretariado Ejecutivo reportó 64 muertes violentas de mujeres hasta julio: 54 feminicidios y 10 homicidios dolosos. Culiacán acumuló 34 feminicidios en ese lapso, el mayor número municipal del país. La diferencia con el conteo de colectivos no es menor: revela la necesidad de seguir tanto la dimensión total de la violencia como la clasificación penal que cada expediente recibe.
El aumento ya rebasa a la capital. Mazatlán y Escuinapa, antes con menor incidencia, escalan como focos de preocupación. Organizaciones locales exigen que los casos se investiguen por sus contextos y patrones de riesgo, después de asesinatos recientes de mujeres trabajadoras y madres en Escuinapa.
El debate sobre las investigaciones
La Fiscalía estatal ha señalado indicios relacionados con narcomenudeo en algunas indagatorias, aunque sostiene que ello no prueba participación de las víctimas. Colectivos advierten que adelantar esa relación puede revictimizarlas y desviar el análisis de otras vulnerabilidades. La ausencia de denuncias previas por violencia familiar o de género en casos recientes tampoco descarta el feminicidio ni sustituye una investigación exhaustiva.
Con 102 asesinatos de mujeres registrados durante todo 2025, el ritmo de 2026 anticipa un escenario crítico. La Comisión Estatal de Derechos Humanos considera insuficientes las estrategias vigentes; el desafío inmediato es contener la violencia sin reducir cada caso a la disputa criminal ni normalizar el desplazamiento territorial del riesgo.
