Dieter Daniel Villalpando Pérez, mediocampista ofensivo de 35 años, juega desde 2026 con Tepatitlán FC en la Liga de Expansión MX. Su incorporación representa una nueva etapa para un futbolista formado en Pachuca que ha construido una trayectoria extensa, marcada por préstamos, regresos y presencia en diversos proyectos de la primera división mexicana.
Nacido el 4 de agosto de 1991 en la Ciudad de México, Villalpando se desarrolló en la Universidad del Futbol de Pachuca antes de debutar profesionalmente durante la década de 2010. Su perfil ha sido el de un volante con vocación ofensiva, capaz de conectar el mediocampo con el ataque y aportar generación de juego, una función que explica su continuidad en distintos clubes pese a la falta de largos ciclos en una sola institución.

Un recorrido con títulos y experiencia internacional
El punto más destacado de su palmarés llegó con Necaxa, equipo con el que conquistó la Copa MX y la Supercopa MX en 2018. También tuvo participación con Tigres en la Copa Libertadores, experiencia que amplió su recorrido competitivo. Antes y después pasó por clubes como Monarcas Morelia, Atlas, Jaguares de Chiapas, Guadalajara, Puebla, Atlético de San Luis y FC Juárez.
En 2026 vivió su primera experiencia fuera de México con Everton de Viña del Mar, en Chile, antes de volver al futbol nacional. Ese tránsito confirma una carrera de adaptación constante: Villalpando no llega a Tepatitlán como una promesa en formación, sino como un jugador con conocimiento de vestidores, sistemas y exigencias de varias categorías.
Presente en la Liga de Expansión
Su llegada a Tepatitlán coloca esa experiencia al servicio de un club de la Liga de Expansión MX, donde los futbolistas veteranos pueden influir tanto en la conducción dentro del campo como en la maduración de planteles jóvenes. Villalpando incluso llegó a debutar con la selección mayor de México en diciembre de 2023, un dato que dimensiona el alcance de una carrera que ahora busca mantenerse vigente desde una nueva plataforma competitiva.
Fuera de la cancha, el jugador fue padre de dos hijos durante su relación con Alejandra Romero. En 2026, Romero comunicó públicamente que ambos habían decidido separarse. Villalpando, de signo Leo, mantiene así su actividad profesional mientras su presente deportivo queda ligado al reto de aportar continuidad y jerarquía en Tepatitlán.
