Los zapatos de tacón negros inspirados en los años 90 vuelven a situarse entre las opciones destacadas para septiembre de 2026, con seis siluetas que combinan funcionalidad, líneas minimalistas y posibilidades de uso versátiles: mocasines de tacón, Mary Jane, peep toe, tacones bajos, pumps y modelos con pulsera. La selección retoma códigos vistos en las pasarelas de Todd Oldham, Prada, Marc Jacobs, Moschino, Dolce & Gabbana y Chanel durante aquella década.
El regreso de estos diseños se apoya en la estética sobria y práctica asociada al minimalismo de los 90. Aunque el calzado negro de tacón ha permanecido presente con distintas reinterpretaciones a lo largo de las décadas, los modelos de ese periodo destacaban por su capacidad de integrarse en conjuntos formales, urbanos y de noche sin perder su carácter clásico.

Los mocasines negros de tacón aparecen como una de las alternativas con mayor contraste frente a los estilismos más convencionales. Todd Oldham los presentó en los años 90 junto a una minifalda rosa de rayas, un blazer corto a juego y un top cropped. Esa combinación incorporaba color y proporciones atrevidas a un tipo de zapato que también fue utilizado por figuras como Sarah Jessica Parker y Julia Roberts.
Los Mary Jane negros de tacón bajo, con pulsera o correa sobre el empeine, ocupan otro lugar central en la tendencia. Miuccia Prada llevó este modelo a propuestas que cuestionaban las referencias tradicionales del calzado femenino. En los 90, el diseño podía remitir al uniforme escolar, pero Prada lo combinó con prendas de moda, entre ellas un vestido peplum de tirantes gruesos. Los Mary Jane continúan formando parte de las colecciones de la firma italiana.
Peep toe y tacones bajos
Los zapatos peep toe negros recuperan el enfoque experimental de Marc Jacobs en 1995. En una colección marcada por enterizos de colores, shorts, faldas con blazers y vestidos de verano, los diseños metalizados con abertura frontal concentraron la atención. La versión negra, usada con minifalda, camiseta y chaqueta de piel, incorporaba un borde blanco que acentuaba el contraste. Los modelos con brillo o con una apertura reducida mantienen esa referencia visual.
El tacón bajo negro también figura entre las opciones retomadas para septiembre. Moschino lo utilizó en los años 90 para acompañar un conjunto sartorial compuesto por pantalones ajustados a cuadros, cinturón grueso café y camisa blanca. El calzado permitió mantener una silueta distinguida dentro de una propuesta que conservaba el tono atrevido característico de la casa italiana.
Los pumps negros permanecen vinculados a los conjuntos formales. Dolce & Gabbana los incluyó en 1995 con una minifalda gris y un blazer largo, dentro del estilo sartorial que marcó parte de la década. Su estructura cerrada y su presencia recurrente en el armario los mantienen como una de las bases de la selección.
La lista se completa con los zapatos negros de tacón con pulsera al tobillo. Chanel los incorporó en los años 90 a conjuntos donde los trajes de tweed adoptaban color, las faldas se acortaban y los detalles brillantes ganaban protagonismo. En una propuesta con falda negra de tul acampanada y abertura lateral, camisa cropped y accesorios luminosos, este modelo funcionó como un cierre clásico para un estilismo de mayor carga glamorosa.
