Desde septiembre, los trabajadores formales en México que perciben ingresos bajos deberán ver aplicado en su nómina un nuevo esquema de Subsidio al Empleo. El ajuste busca reducir el efecto del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y puede elevar el monto neto depositado, siempre que la empresa actualice correctamente su sistema de pagos.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social informó que la aplicación de los cambios es obligatoria para todas las empresas. El beneficio está dirigido principalmente a quienes ganan hasta poco más de un salario mínimo, mediante un apoyo que puede cubrir total o parcialmente la carga fiscal correspondiente.

El cambio en el cálculo
Hasta ahora, el subsidio se determinaba con tablas de rangos fijos. Con los incrementos al salario mínimo, ese mecanismo dejó de corresponder plenamente con la realidad de los ingresos de los trabajadores.
El nuevo cálculo se vincula al valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA). De acuerdo con lo señalado por el Servicio de Administración Tributaria, se manejará como una cuota mensual destinada a disminuir el ISR que se retiene en el recibo de nómina.
Cuando el subsidio alcance para absorber la carga fiscal, la retención de ISR puede reducirse o desaparecer, según el nivel de ingreso de cada persona. El resultado concreto deberá aparecer desglosado en el comprobante de pago, junto con las percepciones y deducciones aplicadas.
Qué revisar en el próximo recibo
El siguiente paso para los trabajadores es revisar el apartado de deducciones de su próxima nómina y comprobar si la retención de ISR disminuyó por la aplicación del subsidio. También conviene verificar que el salario base registrado corresponda con lo establecido para su puesto.
Si el ajuste no aparece, el trabajador puede solicitar una aclaración a su empleador. La nota señala que las compañías deben incorporar el beneficio de forma automática y que durante septiembre se intensificarán las revisiones laborales para vigilar que nadie reciba un pago inferior al estipulado.
