Ciudad de Panamá, 3 sep (EFE).- Panamá abrió este jueves el Centro de Visitantes del Parque Nacional y Castillo de San Lorenzo El Real de Chagres, una instalación concebida para articular la protección ambiental, la divulgación histórica, la investigación científica y la actividad turística en la costa caribeña del país. La obra, situada en la provincia de Colón, requirió una inversión superior a los 7,7 millones de dólares y se integra en un entorno que reúne fortificaciones coloniales y ecosistemas de alto valor natural.
La inauguración fue encabezada por el presidente José Raúl Mulino, quien presentó el centro como una herramienta para reforzar la relación entre la conservación del patrimonio y las oportunidades de desarrollo local. El recinto se encuentra dentro del Parque Nacional San Lorenzo, cerca del fuerte de San Lorenzo, parte del conjunto de fortificaciones caribeñas panameñas reconocido como Patrimonio de la Humanidad.

Una vitrina para historia, biodiversidad y turismo
Según la información oficial, el centro ofrecerá a los visitantes contenidos sobre la herencia natural de la zona y sobre las fortificaciones históricas del Caribe panameño. La propuesta busca convertir el área en un polo natural, turístico, histórico y cultural de referencia para Colón, una provincia cuya posición estratégica ha estado vinculada durante siglos al tránsito comercial, la presencia colonial y las rutas marítimas del istmo.
Mulino sostuvo que el país necesita valorar su historia para construir una visión de futuro y destacó la convivencia entre patrimonio cultural y naturaleza en el entorno de San Lorenzo. El mandatario afirmó que el proyecto había figurado en la agenda de tres administraciones y señaló que su culminación responde a una deuda acumulada con la población y con el valor patrimonial del lugar.
El presidente también cuestionó la práctica de inaugurar obras sin que estén plenamente terminadas. Aunque sus declaraciones tuvieron un tono político, la observación remite a un desafío recurrente en la gestión de infraestructura pública: la continuidad entre gobiernos, la finalización efectiva de los proyectos y la disponibilidad de recursos para su operación una vez abiertos al público.
El reto de sostener la inversión
La apertura del centro supone una inversión inicial relevante, pero su impacto dependerá de aspectos que trascienden la construcción del inmueble. La conservación de un parque nacional y de estructuras históricas expuestas al clima tropical exige mantenimiento permanente, personal capacitado, vigilancia, señalización adecuada y mecanismos de control del flujo de visitantes. También requiere coordinación entre las autoridades ambientales, culturales, turísticas y las comunidades cercanas.
En ese sentido, el nuevo espacio puede cumplir una función más amplia que la de recepción turística. Al concentrar información sobre la biodiversidad y la historia del sitio, puede contribuir a ordenar las visitas, promover prácticas de bajo impacto y mejorar la comprensión pública sobre la necesidad de preservar áreas que combinan bosques, costa y vestigios arquitectónicos de la época colonial.
La presencia de servicios para visitantes puede además favorecer una distribución más amplia de los beneficios económicos del turismo en Colón, siempre que se vincule con operadores locales, guías, transporte, alojamiento y actividades comunitarias. No obstante, ese resultado no es automático: dependerá de la accesibilidad al sitio, de una promoción sostenida y de reglas que eviten que el crecimiento de las visitas afecte los valores ambientales y patrimoniales que se pretende proteger.
Portobelo avanza con la restauración de su templo
Durante la misma gira por el Caribe panameño, Mulino supervisó en Portobelo el avance de las obras de restauración de la Iglesia de San Felipe, donde se encuentra el altar del Cristo Negro, una de las imágenes religiosas de mayor veneración en Panamá. El proyecto incluye además la Capilla de San Juan de Dios y su entorno, y registra un avance del 56 %, de acuerdo con la información difundida por el Gobierno.
La intervención está a cargo del consorcio Unidos por El Nazareno de Portobelo y cuenta con una inversión de 12,2 millones de dólares. Los trabajos comprenden la fachada exterior, una nueva cubierta y la restauración de los espacios interiores. La iglesia es un punto central de la identidad religiosa y cultural de Portobelo, especialmente durante las peregrinaciones y celebraciones vinculadas al Cristo Negro.
Mulino recordó una promesa realizada antes de las elecciones de restaurar el templo en caso de ganar la Presidencia. En la visita, encendió velas ante el Cristo de Portobelo y pidió por la salud y el bienestar de los habitantes de Colón, según un comunicado oficial. Al acto asistieron también la primera dama, Maricel Cohen de Mulino, y los ministros de Ambiente, Juan Carlos Navarro, y de Cultura, María Eugenia Herrera.
Patrimonio como activo público
Herrera afirmó que el nuevo centro de San Lorenzo representa un paso para poner en valor el patrimonio cultural como uno de los principales activos nacionales. La declaración enlaza dos proyectos de distinta naturaleza, pero con una lógica común: San Lorenzo se apoya en la interpretación conjunta de paisaje y fortificaciones, mientras Portobelo concentra una restauración de fuerte significado religioso, histórico y comunitario.
La obra de Portobelo tiene además una dimensión laboral inmediata. Actualmente, 64 personas están vinculadas directamente a su ejecución, en su mayoría mano de obra local. Esa participación puede aportar conocimientos y empleo en la zona durante la fase de construcción, aunque la consolidación de beneficios duraderos dependerá de que la restauración se acompañe de programas de gestión cultural, mantenimiento y turismo responsable.
Con las inversiones en San Lorenzo y Portobelo, el Gobierno panameño busca reforzar la proyección del Caribe como destino patrimonial. La prueba de esa estrategia estará en la capacidad de conservar los inmuebles y ecosistemas, asegurar su uso público sin deterioro y traducir la inversión estatal en oportunidades verificables para las comunidades de Colón.
