Caracas, 29 ago (EFE).- Los opositores venezolanos Henrique Capriles y Juan Pablo Guanipa afirmaron este sábado que unas elecciones libres son necesarias para que un nuevo acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela impulse de forma duradera la economía del país. Ambos cuestionaron la falta de garantías, transparencia y confianza en la administración de los recursos públicos.

Guanipa sostuvo que una elección libre, que lleve a un Gobierno representativo y a reglas claras, es la única vía para que la reactivación económica beneficie tanto a Venezuela como a las partes involucradas en el convenio. Según el dirigente, el país necesita una cuantiosa inversión privada extranjera para explotar sus riquezas y recuperar su industria petrolera.
El opositor consideró que el acuerdo tiene potencial para reactivar el sector, pero insistió en que su permanencia dependerá de beneficios directos para los venezolanos, entre ellos generación de empleos, nuevas inversiones, ingresos y un repunte económico.
Guanipa advirtió que, mientras quienes “destruyeron” al país y a Petróleos de Venezuela (PDVSA), en alusión al chavismo, continúen manejando los recursos derivados del pacto, el proyecto carecerá de bases sólidas. “Se está construyendo un rascacielos con pilares de barro”, escribió en X.
Por su parte, Capriles dijo que persisten “muchas dudas” y opacidad sobre el alcance del acuerdo. El diputado preguntó cuál es su base legal, qué recibirán los venezolanos, qué entregará el país y bajo qué condiciones se desarrollará el convenio.
Capriles afirmó que los venezolanos no confían en quienes administran la hacienda pública debido a años de corrupción y señaló que esa situación solo cambiará con nuevos responsables sin esos antecedentes. “El país tiene derecho y exige respuestas”, añadió.
Estados Unidos y Venezuela anunciaron el viernes un acuerdo por el que Washington controlará más del 20 % de las reservas de crudo venezolano. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, indicó que el plan prevé desarrollar 17 campos estratégicos, con un potencial probado de 65.000 millones de barriles, una inversión superior a 100.000 millones de dólares y más de 209.000 millones de dólares en tributos para el Estado.
