El segundo retroceso de Mercurio en 2026 comenzará el 29 de junio y se extenderá hasta el 23 de julio en el signo de Cáncer. Este tránsito, interpretado por la astrología como un periodo de revisión emocional, afecta principalmente asuntos del hogar, la familia y la seguridad afectiva.

A diferencia de otros retrocesos, este se produce en un signo de agua, lo que intensifica la tendencia a reexaminar vínculos familiares y decisiones emocionales pendientes. Los astrólogos señalan que las conversaciones inconclusas o recuerdos del pasado pueden reaparecer, exigiendo mayor cautela antes de tomar resoluciones definitivas.
Signos más afectados
Cáncer experimentará el impacto directo por su conexión con el tránsito. Capricornio enfrentará tensiones en relaciones y compromisos; Aries y Libra percibirán movimientos en el ámbito personal y familiar. El resto de los signos también recibirán influencias específicas según su posición en la carta natal.
Recomendaciones prácticas
La astrología aconseja evitar firmar contratos importantes, iniciar proyectos nuevos o tomar decisiones bajo presión. En su lugar, el periodo favorece la revisión detallada de planes y la reorganización interna. Una vez que Mercurio retome su movimiento directo, las decisiones tomadas con mayor claridad podrán avanzar con menor riesgo de contratiempos.
