El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, principal puerta aérea de Venezuela, reanudó parcialmente este martes sus operaciones comerciales casi diez semanas después de los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que devastaron parte del país. La reapertura se apoya en una terminal temporal instalada en el estacionamiento de Maiquetía, mientras continúan las reparaciones de pistas, torre de control y edificios de pasajeros y carga.

Una recuperación limitada, pero decisiva
La estructura metálica, de unos 10 mil metros cuadrados, puede atender hasta 2 mil 168 pasajeros diarios. Cuenta con mostradores de facturación, salas climatizadas, wifi, atención médica y aseos; los viajeros serán trasladados en autobús hasta las aeronaves. El ministro de Transportes, Francisco Garcés, estimó que esta primera fase permitirá recuperar 25% de la actividad previa al sismo, con una meta de 40% en los próximos meses y 60% hacia finales de año o comienzos de 2027.
El inicio contempla siete vuelos nacionales y cuatro rutas internacionales de ida y vuelta operadas por Copa Airlines y Air Europa. Iberia y otras compañías prevén incorporarse en los próximos días. Hasta el lunes, los vuelos internacionales debían usar aeropuertos en Carabobo y Anzoátegui, a considerable distancia de Caracas, una desviación que encarecía y dificultaba la conectividad del país.
La recuperación de Maiquetía tiene un alcance que supera al transporte aéreo. La Guaira, donde ocurrieron la mayoría de las más de 6 mil 500 muertes y donde unas 17 mil 900 personas quedaron sin hogar, depende ampliamente del turismo, el comercio y la actividad aeroportuaria y portuaria. Restablecer vuelos devuelve parte de esa circulación económica, aunque la capacidad reducida confirma que la infraestructura crítica venezolana seguirá expuesta a una reconstrucción larga tras los sismos más fuertes registrados en más de un siglo.
