El segundo informe de Claudia Sheinbaum presenta cifras favorables en seguridad, empleo y programas sociales, pero abre un tercer año de gobierno marcado por pruebas más complejas: sostener resultados y resolver fallas estructurales. El Gobierno reportó una baja de 51% en el promedio diario de homicidios dolosos, de 86.9 a 42.5 entre septiembre de 2024 y julio de 2026, además de 34 mil 968 millones de dólares de inversión extranjera directa en el primer semestre.

La brecha entre cifras y control territorial
Para la investigadora Ana Gabriela Núñez Pérez, la reducción de homicidios no bastará como indicador de éxito. Extorsión, desapariciones, policías locales debilitadas, fiscalías insuficientes y control criminal de territorios exigen capacidades institucionales que no se resuelven con coordinación federal. El desafío es demostrar que la mejora estadística se traduce en seguridad cotidiana y acceso efectivo a la justicia.
La corrupción será otra prueba política decisiva. Morena ya no puede atribuir las irregularidades sólo a administraciones previas: deberá investigar y sancionar prácticas dentro de su propio espacio. En salud, el examen sigue siendo garantizar medicamentos, vacunas e infraestructura; en educación, elevar una inversión que atienda rezagos persistentes.
La administración también deberá pasar de la estabilidad a un crecimiento con productividad e inversión sostenida. En política exterior, la dependencia geográfica y comercial de Estados Unidos permanece, mientras el debilitamiento del orden multilateral obliga a México a definir una estrategia internacional propia. El tercer año medirá si Sheinbaum convierte la continuidad con López Obrador en un liderazgo con autonomía, instituciones más eficaces y resultados verificables.
