El jefe de Hezbolá, Naim Qasem, exigió hoy la retirada “sin condiciones” de las fuerzas israelíes del sur del Líbano. El líder chiita calificó el acuerdo marco entre Irán y Estados Unidos, que propició la tregua fronteriza, como una “declaración de derrota” para Israel.

La exigencia llega tras un ataque aéreo israelí registrado el 26 de junio cerca de Nabatiyeh, que generó una columna de humo visible a varios kilómetros. Esta acción mantiene la tensión pese al cese de hostilidades negociado.
Postura endurecida
Al rechazar cualquier condicionamiento, Qasem busca reforzar la narrativa de resistencia del grupo. La retórica eleva el umbral para futuras negociaciones y reduce el margen de maniobra de mediadores externos, que intentan consolidar la tregua actual.
Riesgos para la estabilidad
La combinación de bombardeos puntuales y declaraciones maximalistas indica que la calma sigue siendo frágil. Cualquier incumplimiento percibido por alguna de las partes podría reactivar el frente libanés y complicar la implementación del entendimiento Irán-Estados Unidos.
