Granada, 31 ago (EFE).- El Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) ha confirmado un nuevo sistema planetario, TOI-1752, a unos 337 años luz de la Tierra, formado por dos mundos que orbitan una enana roja: uno extremadamente caliente, compatible con un escenario de planeta de lava, y otro situado en la denominada zona habitable optimista.
La confirmación, publicada en la revista MNRAS, determina que ambos objetos son planetas tras combinar observaciones espaciales y terrestres. El sistema había sido detectado inicialmente por el satélite TESS de la NASA, dedicado a localizar planetas fuera del sistema solar mediante el análisis de tránsitos ante estrellas cercanas.

El planeta interior completa una vuelta alrededor de su estrella en menos de un día y recibe una intensa radiación, características que lo hacen compatible con un mundo de lava. El segundo planeta, TOI-1752 c, tiene un tamaño intermedio entre la Tierra y Neptuno y se mueve en una región donde, bajo determinadas condiciones, podría existir agua líquida.
La ubicación de TOI-1752 c en la zona habitable optimista no implica que sea habitable, según precisó el IAA-CSIC. Esa región se define por la distancia a la estrella anfitriona en la que podrían darse condiciones para la presencia de agua líquida.
La estrella del sistema es una enana roja, más pequeña y fría que el Sol. Este tipo de estrellas favorece la detección de planetas pequeños con el método de tránsito, que registra disminuciones periódicas del brillo estelar cuando un planeta pasa por delante de su astro desde la perspectiva terrestre.
“El análisis conjunto de las observaciones obtenidas desde el espacio y mediante telescopios terrestres nos ha permitido descartar escenarios de origen no planetario, como el de binarias eclipsantes o enanas marrones”, explicó el investigador del IAA Alberto Peláez Torres. “De este modo, hemos podido confirmar que ambos objetos son planetas y que, por tanto, TOI-1752 constituye un nuevo sistema planetario”.
El IAA-CSIC se encargó del análisis de datos y de la interpretación de los resultados. El Instituto de Astrofísica de Canarias aportó observaciones realizadas con MuSCAT2 desde el Teide, mientras que el grupo de exoplanetas de la Universidad de Tokio utilizó el telescopio Faulkes North, en el Observatorio Haleakala de Hawái. Sus observaciones multicolor de un tránsito completo ofrecieron la evidencia fotométrica terrestre más sólida para validar el planeta interior.
