Marcelo Ebrard aseguró que, hasta ahora, Estados Unidos no ha condicionado las conversaciones comerciales con México a asuntos de seguridad ni a las controversias políticas mencionadas en torno al huachicol fiscal y figuras mexicanas. El secretario de Economía sostuvo que esos temas no forman parte de su diálogo con sus contrapartes estadounidenses mientras México prepara una cuarta ronda para la revisión del T-MEC, cuya fecha aún no ha sido confirmada.
Durante la quinta plenaria de Morena en la Cámara de Diputados, Ebrard fue cuestionado sobre si esos casos han debilitado la posición mexicana frente a Washington. Respondió que no se han planteado en la mesa comercial y negó también que puedan convertirse, por ahora, en condiciones para el tratado. “Hasta hoy no los han planteado en la mesa”, dijo.

El funcionario explicó que la relación bilateral opera mediante mesas separadas. Las negociaciones comerciales se abordan por una vía; la seguridad corresponde al secretario del ramo; los asuntos de agua tienen otra mesa, y los sistemas de pago son atendidos por Hacienda. Bajo ese esquema, afirmó, los temas de seguridad citados no han entrado en sus conversaciones sobre comercio.
La semana pasada, Ebrard estuvo en Washington para reunirse con funcionarios de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos y del Departamento de Comercio. Anticipó que volverá esta semana y que busca resolver varios asuntos antes de la siguiente ronda. Según dijo, México es el país con negociaciones más avanzadas con Estados Unidos dentro del proceso de revisión.
En paralelo, el reto comercial señalado por Ebrard es conservar la tasa arancelaria de 3.4 por ciento que México paga para acceder al mercado estadounidense. Las exportaciones mexicanas a ese país crecen más de 24.6 por ciento, de acuerdo con el secretario, un avance que también incrementa el déficit comercial estadounidense con México.
Ebrard advirtió que ese déficit puede alimentar presiones para elevar aranceles o imponer cuotas a las importaciones mexicanas, dada la postura del presidente Donald Trump sobre los desequilibrios comerciales. “Cada vez que ve el presidente Trump esto, es otro problema”, afirmó al describir la dificultad de sostener la actual tasa.
Jorge Molina, especialista en comercio internacional, pidió cautela ante la declaración. Consideró que la ausencia actual de esos asuntos en la mesa formal no impide que Washington los incorpore después, especialmente cerca del cierre de las negociaciones. También planteó que podrían haberse tratado fuera de ese canal, en conversaciones telefónicas o entre funcionarios de ambos gobiernos.
