El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha descartado trasladar a la península a parte de los migrantes que permanecen en Ceuta tras las entradas registradas a finales de julio. Su previsión es que la ciudad autónoma disponga “en los próximos días” de capacidad suficiente para alojarlos mediante la habilitación de 6.000 plazas. El Ejecutivo calcula que continúan en Ceuta alrededor de 5.000 personas, entre ellas 1.200 menores.

La capacidad de acogida marca la decisión
En una entrevista en la Cadena SER, Sánchez situó la ampliación de plazas como el elemento que permite mantener la atención en Ceuta. También explicó que la prioridad del Gobierno es resolver en la propia ciudad autónoma todos los expedientes relativos a los menores que siguen allí.
La decisión se produce después de que, según las cifras facilitadas por el presidente, unas 70.000 personas llegaran a Ceuta de forma irregular los días 30 y 31 de julio. La mayor parte de ese grupo regresó a Marruecos durante los días posteriores: Sánchez cifró esos retornos en torno al 90 % de quienes entraron en esas dos jornadas.
Retornos tras las entradas de julio
El presidente señaló que “la mayor parte” de las personas que cruzaron de forma irregular el 30 y el 31 de julio lo hicieron por motivos económicos. Por ello, afirmó que “muy previsiblemente” serán devueltas a Marruecos, sin presentar esa posibilidad como una actuación ya ejecutada para quienes todavía permanecen en Ceuta.
Después del 10 de agosto, otras 3.222 personas retornaron voluntariamente a Marruecos, de acuerdo con los datos expuestos por Sánchez. Con los retornos ya producidos y la apertura prevista de nuevas plazas, el Gobierno mantiene su decisión de no desplazar a la península a parte de los migrantes que siguen en la ciudad autónoma.
