Las Fuerzas de Resistencia Nacional (FRN), afines al Gobierno yemení reconocido internacionalmente, interceptaron este domingo en el mar Rojo una embarcación con componentes fabricados en Irán para drones destinados a los rebeldes hutíes. La operación permitió confiscar cientos de piezas, entre ellas cableado eléctrico, placas de control, receptores y unidades de transmisión y propulsión.

El portavoz de las FRN, el general de división Sadiq Dowaid, afirmó que el objetivo era interrumpir las líneas de suministro de Teherán al grupo rebelde, aliado de Irán y en control de buena parte del norte de Yemen, incluida Saná. Un video difundido por la fuerza mostró el material incautado, que los captores atribuyeron a vehículos aéreos no tripulados de origen iraní.
El operativo se produjo cuatro días después de que la Armada yemení interceptara otra embarcación frente a Al Makha, también en el mar Rojo, con equipos presuntamente destinados a fabricar drones. Medios locales citados por Anadolu atribuyeron ese cargamento al contrabando del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán. Después de aquella intervención, patrullas gubernamentales repelieron el acercamiento de cinco embarcaciones hutíes y derribaron un dron de reconocimiento.
Las interceptaciones coinciden con el deterioro de la tregua que mantenían de facto el Gobierno y los hutíes desde 2022. Desde finales de junio, ambos bandos han movilizado tropas y los rebeldes han lanzado misiles balísticos y drones contra posiciones gubernamentales en Marib y Hadramaut. Fuentes oficiales citadas por Reuters informaron de al menos 30 soldados muertos en ataques ocurridos a comienzos de agosto.
La organización Conflict Armament Research ha documentado en incautaciones recientes más de 800 componentes armamentísticos y 750 toneladas de munición vinculados a los hutíes. Según su estudio, solo el 5% de las piezas procedía directamente de Irán, mientras el resto fue rastreado hasta 16 jurisdicciones.
