Madrid, 4 sep (EFE).- Wisin transformó este viernes el recinto Iberdrola Music en una pista de baile abierta a varias generaciones de aficionados al reguetón. En la primera clase magistral de la recién inaugurada “Universidad del Perreo”, el artista puertorriqueño repasó los principales éxitos de su trayectoria y convirtió la memoria de la vieja escuela en el eje de su actuación en el festival Coca-Cola Music Experience.
La aparición del cantante se produjo menos de 24 horas después del lanzamiento de su nuevo álbum, “La universidad del Perreo”. Sin embargo, el repertorio presentado en Madrid no se concentró en las canciones recientes. Wisin, que se autodenominó durante el concierto “Profesor Sandunga”, optó por ofrecer una lección basada en sus clásicos, una decisión que situó su legado artístico por delante de la promoción inmediata del disco.

Una entrada entre llamaradas y memoria musical
“¿Dónde está la gente que vino a escuchar reguetón del bueno?”, preguntó Wisin antes de irrumpir en el escenario entre llamaradas. El músico aseguró sentirse especialmente emocionado por reencontrarse con el público madrileño después de una larga ausencia. “Hace 15 años que no venía a Madrid, desde que estaba con Yandel”, explicó, en referencia a la etapa en la que ambos formaban “El dúo de la historia”.
La primera canción fue “Sexy movimiento”, coreada por un público mayoritariamente joven. Desde ese comienzo, la actuación quedó planteada como un recorrido por más de dos décadas de éxitos, con especial atención a la etapa compartida con Yandel, fundamental para la expansión internacional del reguetón y para la consolidación de Wisin como una de las figuras centrales de la música urbana en español.
El repertorio continuó con “Vacaciones”, “Duele el corazón”, “Pam, pam” y “Ahora es”. Vestido con sus características gafas oscuras y una gorra con el mensaje “It’s all about Jesus”, el cantante combinó la puesta en escena propia de un gran festival con referencias constantes a la historia del género. La fórmula permitió que los asistentes más jóvenes se incorporaran a canciones que marcaron una época anterior a su llegada a las plataformas digitales.
El catálogo como puente entre generaciones
Uno de los momentos más significativos llegó cuando Wisin preguntó quiénes eran seguidores suyos desde hacía más de 20 años. Cientos de personas levantaron la mano, una respuesta que evidenció la presencia de admiradores que han acompañado su carrera desde los primeros años y, al mismo tiempo, la capacidad de sus canciones para seguir circulando entre nuevas audiencias.
Después interpretó “Saoco”, pieza grabada en 2004 junto a Daddy Yankee, a quien recordó durante la actuación. La referencia no funcionó únicamente como un gesto de nostalgia: también subrayó la importancia de las colaboraciones y de las redes creativas que ayudaron a construir la identidad del reguetón. En ese repertorio, la historia del género aparece ligada a voces, productores y alianzas que ampliaron su alcance más allá de Puerto Rico.
El tramo más íntimo de la noche llegó con “Escápate”. Wisin comenzó la canción a capela y después dio paso a la versión original, generando una pausa dentro de un espectáculo dominado por la energía bailable. Ese cambio de registro mostró que la recuperación de los clásicos no depende solo de la potencia rítmica: también se sostiene en melodías y momentos emocionales que permanecen reconocibles con el paso del tiempo.
Orgullo puertorriqueño y afirmación latina
Antes del cierre, el cantante dirigió un mensaje a la diáspora latina presente en el recinto: “Yo estoy orgulloso de ser de Puerto Rico, tú siéntete orgulloso de ser latino”. La frase conectó su trayectoria internacional con una identidad cultural concreta y puso en primer plano el vínculo entre la música urbana y las comunidades latinoamericanas que la han convertido en un fenómeno global.
El concierto alcanzó su punto culminante con “Fiel”, “Rakata” y “Noche de entierro”. Para despedirse, Wisin interpretó “Mayor que yo”, mientras en las pantallas aparecía el logotipo de su nuevo álbum. La elección del repertorio dejó un mensaje claro: para el artista, la innovación no implica romper con el pasado, sino conocer los códigos que dieron forma al género y utilizarlos como punto de partida.
Un nuevo disco con vocación de archivo y futuro
La ausencia de canciones de “La universidad del Perreo” sorprendió a los asistentes, pero también reforzó el concepto que Wisin quiso transmitir. El álbum, según explicó de manera implícita durante el espectáculo, no pretende presentarse solo como una colección de novedades, sino como una reivindicación de las raíces puras del dembow y una invitación a las nuevas generaciones para continuar desarrollando el reguetón.
El proyecto reúne 12 canciones y colaboraciones con artistas como Jowell y Randy, Ivy Queen, Don Chezina y Franco el Gorilla, entre otros. La selección conecta distintas etapas del movimiento urbano y apunta a una intención doble: conservar una memoria musical y mantenerla activa mediante nuevas combinaciones de intérpretes y estilos. En un género sometido a una evolución constante, esa tensión entre preservación e innovación se convierte en uno de los principales argumentos del lanzamiento.
Wisin prometió regresar a España en 2027, una declaración que apunta a un posible anuncio de gira por el país. Su presentación formó parte de la decimosexta edición del Coca-Cola Music Experience, que este viernes también contó con Milo J, Melendi y Lucho RK. El sábado, el festival tiene previstas las actuaciones de Dimitri Vegas, Dellafuente, Omar Montes y Ruslana, entre otros artistas. La participación de Wisin situó la tradición del reguetón en el centro de una programación amplia y confirmó que los clásicos siguen funcionando como un lenguaje compartido entre públicos de edades y procedencias distintas.
