El senador panista por Chihuahua, Mario Vázquez Robles, presentó dos iniciativas para endurecer las reglas sobre ausencias de legisladores y evitar que continúen cobrando recursos públicos sin justificar objetivamente sus faltas. La propuesta surge en medio del retorno del morenista Javier Inzunza y cuestiona un sistema que, según el PAN, permite abandonar el trabajo parlamentario durante meses sin consecuencias efectivas.

Justificaciones verificables y separación temporal
Las reformas planteadas modificarían el artículo 17 de la Ley Orgánica del Congreso General y el artículo 61 del Reglamento del Senado. El eje central es sustituir permisos ambiguos y justificaciones por “medios pertinentes” por pruebas reales, verificables y documentadas de cada inasistencia. Vázquez advirtió que la redacción vigente deja la responsabilidad al criterio del propio legislador.
La iniciativa también plantea que los senadores sujetos a investigaciones o procedimientos por delitos graves soliciten licencia y se separen cautelarmente del cargo mientras se define su situación jurídica. Negarse a hacerlo sería considerado una falta grave a la disciplina parlamentaria. La medida no elimina la presunción de inocencia ni reemplaza los procedimientos constitucionales, pero busca impedir que el fuero opere como protección personal frente a obligaciones públicas.
El costo político de la discrecionalidad
El planteamiento parte de una desigualdad evidente: un trabajador ordinario no puede ausentarse durante una tercera parte del año, conservar íntegro su salario y volver cuando le resulte conveniente. Vázquez sostiene que un legislador tampoco debería hacerlo. El debate trasciende una ausencia específica: pone bajo escrutinio la falta de mecanismos claros para sancionar el incumplimiento parlamentario y preservar la confianza en una institución financiada con recursos públicos.
