La vicepresidenta Victoria Villarruel encabezó este viernes en el Senado un acto de reconocimiento a excombatientes de la Guerra de Malvinas, pero evitó realizar declaraciones públicas sobre los anuncios vinculados con la soberanía de las islas formulados por el presidente Javier Milei. El silencio de la titular de la Cámara alta cobró relevancia por su sostenida identificación con la causa Malvinas y por el lugar que ese asunto ha ocupado en su trayectoria pública y familiar: su padre participó del conflicto del Atlántico Sur.
La ceremonia se desarrolló en el Salón Azul del Congreso bajo el lema “Malvinas: epopeya nacional”. Allí se presentó el libro homónimo, una iniciativa organizada por la Dirección Gesta de Malvinas y la Dirección General de Publicaciones del Senado. Villarruel asistió al encuentro, participó de las instancias protocolares y entregó ejemplares de la obra a veteranos y miembros de las fuerzas que intervinieron en la guerra de 1982.

Un acto institucional sin discurso de la vicepresidenta
Si bien inicialmente estaba previsto que la vicepresidenta tomara la palabra, finalmente no pronunció un discurso. Su intervención se limitó a la entrega de los 50 libros distribuidos durante la actividad, a la interpretación de la Marcha de San Lorenzo y de la Marcha de las Malvinas, y al saludo posterior a los asistentes que se acercaron a dialogar con ella.
La ausencia de una definición pública contrastó con las expectativas generadas por el contexto político. En las últimas horas, Milei había realizado anuncios y expresiones referidos a la cuestión de soberanía sobre las islas, un tema particularmente sensible en la agenda nacional y en la identidad política de Villarruel. La vicepresidenta no aludió a esas declaraciones ni durante el acto ni en los momentos posteriores ante la prensa.
La decisión de no intervenir oralmente evitó que el homenaje institucional se transformara en una respuesta directa al Presidente. Al mismo tiempo, dejó sin una postura explícita a una de las principales figuras del oficialismo que históricamente ha reivindicado la memoria de los combatientes, la recuperación de la soberanía y una narrativa centrada en la defensa nacional. La falta de referencias también se produjo en un escenario de conocida distancia política entre Milei y Villarruel, cuya relación atraviesa desde hace meses una marcada falta de coordinación pública.
Kasanzew vinculó la memoria con la disputa de soberanía
El principal discurso de la jornada estuvo a cargo de Nicolás Kasanzew, director de Gesta de Malvinas del Senado y uno de los organizadores del evento. En su exposición, reivindicó la actuación de los excombatientes y sostuvo que la defensa de la causa debe continuar en el plano cultural, histórico y editorial.
Kasanzew afirmó que los veteranos “defendieron las Malvinas con las armas” y que ahora corresponde defenderlas “con libros”. También planteó que las publicaciones pueden constituirse en instrumentos de disputa frente a lo que calificó como falsedades difundidas en redes sociales y en declaraciones políticas. Su mensaje combinó un homenaje a quienes participaron de la guerra con una apelación a preservar una interpretación nacional de la cuestión Malvinas.
En uno de los pasajes más enfáticos, el funcionario recordó que en varias oportunidades le preguntaron si deseaba regresar a las islas y respondió que lo haría “en una barcaza de desembarco”. Luego señaló que, si estuvieran en esa embarcación los veteranos ubicados en las primeras filas del salón, “no sé si no se repetiría otro 2 de abril”. La frase introdujo una referencia bélica en un acto de carácter conmemorativo y fue seguida por una reivindicación de los presentes como “héroes”.
Durante esa intervención, la transmisión oficial enfocó a Villarruel, quien siguió atentamente el discurso. Cuando Kasanzew cerró una de sus intervenciones con la expresión “¡Viva la Patria!”, la vicepresidenta respondió “¡Viva!”. La escena reflejó coincidencia con el tono patriótico del homenaje, aunque no despejó el interrogante sobre su posición ante los anuncios presidenciales.
Veteranos, símbolos y una señal política acotada
El encuentro incluyó la proyección de un video homenaje musicalizado con una canción escrita por el propio Kasanzew. Tras cerca de una hora de actividad, se entonaron los himnos y se retiró la bandera argentina, portada por tres veteranos: el suboficial mayor retirado y veterano de guerra Américo Carlos Mayorga, de la Compañía de Comunicaciones 3; el sargento ayudante retirado y veterano Edgardo Daniel González, artillero de helicópteros Bell de Aviación de Ejército; y el exsoldado conscripto Roberto Guillermo Basso, integrante de la Compañía de Comunicaciones 10.
La musicalización estuvo a cargo de la Banda de la Policía de la Ciudad. No participaron agrupaciones de las Fuerzas Armadas, un dato que fue leído en el marco de una ceremonia dedicada a veteranos del conflicto. La organización no informó que esa ausencia obedeciera a una decisión política específica, pero el detalle se sumó a un evento cuidadosamente centrado en los símbolos, las trayectorias individuales y la producción de memoria sobre la guerra.
Villarruel también llevó en la solapa derecha un pin con una imagen asociada a una bandera exhibida por jugadores de la selección argentina de fútbol durante el Mundial. El distintivo es utilizado por senadores peronistas y había sido obsequiado a la presidenta del Senado por el legislador Marcelo Lewandowski. Su presencia aportó otro elemento visual a una jornada donde los gestos adquirieron mayor peso que las declaraciones formales.
El acto permitió a Villarruel reafirmar su cercanía con los excombatientes y con la agenda de Malvinas desde su rol institucional, sin abrir una controversia pública con Milei. Esa combinación revela la tensión entre la dimensión ceremonial de una causa que reúne amplio consenso político y social, y las diferencias que pueden surgir cuando la soberanía de las islas se vincula con definiciones concretas de política exterior. Por ahora, la vicepresidenta eligió sostener el homenaje y reservar su posición sobre los anuncios del Presidente.
