Rubén Vargas tiene muchas opciones de continuar en el Sevilla FC cuando se cierre el mercado, una situación que limita el margen económico del club para reforzar una plantilla que Luis García Plaza considera corta de efectivos. El Olympiacos ha negociado por el internacional suizo, pero no ha remitido una propuesta que alcance la valoración sevillista, fijada en torno a los 15 millones de euros. A falta de movimientos de otros interesados, en Nervión ven complicado que la operación se active en las últimas horas.

La posible salida de Vargas no se reducía al ingreso por un traspaso. El futbolista, llegado desde el Augsburgo en enero de 2024 por una cifra ligeramente superior a los dos millones de euros, ocupa una de las fichas más elevadas del plantel. Su venta permitiría al Sevilla liberar salario y registrar plusvalía, dos elementos especialmente relevantes dentro de los límites económicos de LaLiga.
El margen que no llega
La normativa contempla un tratamiento específico para los jugadores cuya remuneración supera el 5% de la masa salarial del equipo. En ese supuesto, el club puede utilizar el 70% del salario y de la amortización liberados, además del 30% de la plusvalía generada. En el caso de Vargas, la amortización pendiente sería reducida, por lo que el impacto principal procedería del sueldo liberado y del beneficio de una venta cercana a las cifras exigidas por el Sevilla.
Ese espacio habría reforzado la capacidad de la dirección deportiva para acudir al mercado con una posición más sólida. El club sostiene que todavía prevé incorporar entre dos y cuatro futbolistas antes de la medianoche del 1 de septiembre, aunque la continuidad del atacante suizo condiciona la posibilidad de elevar el nivel de esas operaciones. Pese a ello, la entidad considera que conserva margen para concretar al menos dos llegadas y dejar la plantilla en 22 jugadores del primer equipo.
Sin rebaja por el suizo
La postura del Sevilla es no desprenderse de Vargas por debajo de la tasación establecida. El club entiende que el jugador mantiene mercado y que podría conservarlo en el futuro, por lo que no contempla una salida a cualquier precio pese a la proximidad del cierre. Olympiacos no ha alcanzado hasta ahora esa cantidad y, según la información disponible durante la tarde del 31 de agosto, tampoco aparece otro club dispuesto a hacerlo de inmediato.
La continuidad también abre una vía deportiva. En el Sevilla confían en que Vargas puede ser útil durante la temporada y en que Luis García Plaza tenga margen para reconducir su rendimiento. Sin un Mundial próximo en el horizonte, el técnico podría trabajar con un futbolista al que el club atribuye calidad en una plantilla que necesita recursos ofensivos. Esa consideración explica que la falta de una oferta satisfactoria no sea interpretada únicamente como un obstáculo financiero.
Las últimas horas del mercado también afectan a Marcao y Fabio Cardoso. El brasileño no parece cercano a una salida, mientras que el Sevilla valora una rescisión para el defensa portugués si no recibe una oportunidad en este tramo final. La evolución de esos casos puede modificar las opciones de inscripción y composición del grupo, pero el escenario de Vargas sigue siendo el que más puede alterar la capacidad económica del club antes del cierre.
