El presidente de la República Democrática del Congo (RDC), Félix Tshisekedi, anunció un diálogo nacional que deberá concluir en un máximo de tres meses, en un momento marcado por la guerra en el este del país y por la fuerte controversia política sobre una posible reforma constitucional. El proceso comenzará con consultas en las 26 provincias antes de que se celebren los encuentros nacionales en Kinsasa, de los que deberá salir un pacto y una estrategia para aplicarlo.

En un discurso a la nación pronunciado la pasada noche, Tshisekedi afirmó que la iniciativa busca la paz, la cohesión y la refundación del Estado. Según el mandatario, el propósito es que los congoleños dejen de limitarse a reaccionar ante las crisis sucesivas y puedan abordar sus causas profundas. También anunció medidas destinadas a generar confianza y rebajar la crispación política.
Un proceso con límites frente al M23
El presidente dejó fuera de las conversaciones a los actores armados que ocupen parte del territorio o actúen al servicio de una potencia extranjera. La exclusión alude al Movimiento 23 de Marzo (M23), grupo rebelde que combate al Ejército congoleño en el este y que, según las autoridades de la RDC, cuenta con apoyo de Ruanda. Tshisekedi sostuvo que el diálogo no será una negociación con el agresor ni con sus colaboradores.
El jefe de Estado también descartó una amnistía general. Señaló que la paz no puede implicar impunidad por crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad, actos de genocidio, violencias sexuales graves u otros delitos imprescriptibles. La Presidencia precisó que esas condiciones forman parte de las líneas rojas del proceso anunciado.
La guerra se agravó en 2025
El conflicto en el este pesa sobre la convocatoria. A finales de enero de 2025, el M23 tomó Goma, capital de Kivu del Norte, y semanas después pasó a controlar Bukavu, capital de la vecina provincia de Kivu del Sur. Esa región, rica en minerales esenciales para la industria tecnológica, vive un conflicto desde 1998 entre grupos rebeldes y el Ejército, pese al despliegue de la misión de la ONU en la RDC, MONUSCO.
La reforma constitucional elevó la tensión
La iniciativa presidencial llega además después de que la oposición, organizaciones de la sociedad civil y la Iglesia católica rechazaran una ley de referéndum. El Tribunal Constitucional validó la norma el pasado julio. La ley abre la vía a una reforma de la Constitución que permitiría ampliar los mandatos presidenciales más allá del límite actual de dos.
En agosto, Tshisekedi devolvió el texto al Parlamento para un nuevo debate. El presidente, en el poder desde 2019 tras imponerse en las elecciones de 2018, ya había declarado en mayo que estaría dispuesto a buscar un tercer mandato en los comicios generales de 2028 si así lo quisiera el pueblo. La legislación congoleña contempla que una reforma constitucional pueda aprobarse mediante un referéndum convocado por el presidente o por una ley respaldada por una mayoría parlamentaria de tres quintos.
