Los precios aumentaron en España un 4,3 % en agosto respecto al mismo mes de 2025, siete décimas más que en julio, impulsados principalmente por el encarecimiento de los carburantes. La tasa es la más elevada desde febrero de 2023, según el dato adelantado del índice de precios de consumo (IPC) publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

El aumento estuvo marcado por la evolución de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, que en agosto de 2025 se habían abaratado. También influyó, aunque en menor medida, el grupo de alimentos y bebidas no alcohólicas, cuyos precios descendieron menos que en el mismo mes del año pasado.
La inflación ya había repuntado cuatro décimas en julio, hasta el 3,6 %, por el encarecimiento de los productos energéticos. Ese incremento se vinculó a la persistencia del conflicto en Oriente Medio y al inicio de la retirada de las medidas fiscales de apoyo.
La inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos por su mayor volatilidad, se moderó una décima en agosto y quedó en el 2,9 % interanual.
En comparación con julio, los precios subieron un 0,7 % en agosto, frente al avance mensual del 0,3 % registrado el mes anterior. Con este resultado, el IPC encadena siete meses consecutivos de incrementos mensuales.
El índice de precios de consumo armonizado (IPCA), empleado para comparar la evolución de la inflación en Europa, se situó en el 4,5 % interanual, seis décimas por encima de la tasa de julio. En términos mensuales, el indicador armonizado aumentó un 0,6 %.
