Life of M, la nueva novela de Rachel Cusk, llegó este martes a las librerías de Estados Unidos rodeada de especulaciones sobre su protagonista, M, y su posible vínculo con Natalie Portman. El libro no menciona a la actriz, pero coincidencias entre el personaje y la trayectoria pública de Portman han convertido la publicación en uno de los debates literarios más comentados del año. La editorial española Libros del Asteroide prevé editar la obra en castellano en 2027.
La discusión se concentra en si Cusk ha construido una ficción autónoma o si ha usado elementos reconocibles de la vida de una amiga para retratarla de forma desfavorable. Críticos de medios británicos han descrito la novela como un texto especialmente duro con su personaje central, mientras que una fuente próxima a Portman, citada por The Telegraph, sostiene que M no se parece “en nada” a la intérprete y que funciona más bien como un “alter ego” de la propia escritora.

El rumor tomó fuerza el pasado julio, cuando la periodista Valerie Stivers publicó en el medio conservador británico UnHerd que en los círculos literarios de Nueva York se comentaba desde hacía tiempo que la próxima novela de Cusk se basaba en su amistad con Portman. Stivers acompañó esa información con una crítica a la imagen pública de la actriz: afirmó que Portman parecía más interesada en proyectar inteligencia que en ser realmente inteligente. La frase provocó rechazo entre lectores que vieron en ella un estereotipo sobre las mujeres en espacios intelectuales y artísticos.
A partir de esa publicación, las comparaciones circularon por redes sociales, foros de lectores y reseñas anticipadas. Ni la editorial ni la agencia literaria de Cusk han desmentido formalmente la asociación entre M y Portman. Según la fuente citada por The Telegraph, el equipo de la novelista estaría alimentando esa lectura para impulsar las ventas, una afirmación que no ha sido confirmada públicamente por la autora ni por sus representantes.
La novela propone que una escritora conoce en una librería a una estrella de cine famosa desde niña y le ofrece escribir su autobiografía. Ambas viven en una capital europea que el texto no identifica. La coincidencia ha alimentado las conjeturas porque Cusk y Portman residen en París. El recurso sitúa el relato dentro de la metaficción y prolonga una línea presente en otros trabajos de Cusk, donde la experiencia personal y la invención literaria mantienen una frontera deliberadamente incierta.
Las similitudes señaladas por la prensa incluyen episodios más concretos. M relata que el guion de su primera película contenía inicialmente escenas sexuales con el protagonista adulto y que fueron eliminadas después de la intervención de su madre. Portman debutó a los 12 años en León: el profesional, de Luc Besson, y se conoce que su madre intervino para retirar material de esa naturaleza. Para algunos lectores, esa cercanía con un episodio delicado de la infancia de la actriz es uno de los elementos que ha intensificado el debate sobre privacidad e inspiración artística.
También se ha resaltado que M es embajadora de una marca reconocida y que protagonizó una película de ballet, dos rasgos que recuerdan a la relación de Portman con Dior y a su papel en Cisne negro, por el que obtuvo el Oscar a mejor actriz en 2010. The Times ha interpretado el retrato como una “forma calculada de humillación”, al presentar a M como una figura robótica, apartada de su familia y angustiada por la fealdad en un entorno marcado por la fama y la belleza. The Telegraph, por su parte, habló de un “asesinato literario” por la crueldad de la caracterización.
La relación pública entre Cusk y Portman precede a la controversia. La actriz dirige un club literario en Instagram y ha elegido libros de la escritora como lecturas mensuales. En 2022 organizó una conversación con Cusk tras la publicación de Second Place, a la que definió como una de sus autoras favoritas. Esa cercanía ha hecho que cada coincidencia narrativa reciba mayor atención, aunque el texto no identifica a Portman y la personalidad de M continúa siendo, oficialmente, una creación ficticia.
