Una crecida repentina en el río Bhote Koshi dejó más de 150 personas fallecidas y cerca de 700 desaparecidas en el distrito de Rasuwa, provincia de Bagmati, en el norte de Nepal. El fenómeno ocurrió hacia las 9:15 hora local, las 3:30 GMT, cuando una pared de agua, lodo y escombros descendió con extrema fuerza desde territorio tibetano y arrasó poblados, carreteras, mercados y las instalaciones de una central hidroeléctrica en construcción.
Las localidades de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi figuran entre las zonas afectadas por el desbordamiento. La magnitud de la corriente destruyó construcciones y vías de comunicación a su paso. Las autoridades investigan si el aumento súbito del caudal estuvo provocado por el desprendimiento o el colapso de un glaciar, aunque el origen exacto del desastre todavía se encuentra bajo investigación.

El agua acumulada libera energía en segundos
La Organización Meteorológica Mundial define una inundación repentina, conocida también como flash flood, como un incremento violento del agua cuyo pico de caudal se alcanza en menos de seis horas después del acontecimiento que lo desencadena. Entre sus causas se encuentran las precipitaciones torrenciales, las fallas en estructuras de contención y la liberación súbita de agua acumulada en embalses glaciares.
La física del fenómeno está relacionada con la transformación de la energía potencial en energía cinética. Un gran volumen de agua retenido en una zona elevada posee energía por su posición. Cuando comienza a descender por pendientes pronunciadas, esa energía se convierte rápidamente en movimiento. Si el flujo queda concentrado en un cauce estrecho, su velocidad aumenta y también lo hace su capacidad para golpear estructuras y transportar sedimentos, rocas y otros escombros.
La pendiente del terreno y la cantidad de agua disponible determinan en buena medida la rapidez y la fuerza de la crecida. Un deslizamiento puede formar temporalmente una barrera y retener agua; si esa barrera cede, el volumen acumulado se libera de forma repentina. La Organización Meteorológica Mundial incluye este mecanismo entre los factores capaces de producir inundaciones de respuesta ultrarrápida.
Cómo se diferencia de una inundación gradual
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos señala que una inundación paulatina suele producirse cuando el agua se acumula lentamente durante días, especialmente en terrenos planos. En una crecida repentina, en cambio, grandes volúmenes avanzan con rapidez por cauces estrechos, después de lluvias intensas, fallas de contención o bloqueos naturales que se rompen.
El riesgo no se limita a las regiones montañosas del Himalaya. El Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México y la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México identifican vulnerabilidad en zonas altas del Valle de México, como la sierra de Guadalupe, el Ajusco y las barrancas de Álvaro Obregón y Cuajimalpa.
Durante tormentas intensas, las pendientes pronunciadas, la deforestación y la impermeabilización del suelo pueden acelerar el escurrimiento superficial en esas áreas. El agua puede concentrarse con rapidez en vialidades y barrancas. La tragedia del río Bhote Koshi pone en primer plano la necesidad de contar con sistemas de alerta temprana y monitoreo constante en lugares expuestos a riesgos hidrológicos.
