Bangkok, 28 ago (EFE).- Tailandia comenzó a aplicar este viernes una nueva regulación que otorga amplios poderes al Ministerio de Interior para ordenar la deportación inmediata de extranjeros que infrinjan la ley o alteren el orden público. La norma fue firmada el jueves por el primer ministro y titular de Interior, el conservador Anutin Charnvirakul, y publicada posteriormente en la Gaceta Real.
El reglamento permite expulsar del país a ciudadanos extranjeros que hayan entrado de manera ilegal, trabajen o dirijan negocios sin los permisos correspondientes o cometan delitos castigados con penas de prisión, entre otros supuestos. La orden también puede incluir una prohibición de regreso por un periodo indeterminado.
La disposición llega después de varias denuncias sobre la supuesta presencia creciente de extranjeros en actividades reservadas por ley a los tailandeses, como peluquería, guía turística, masajes o conducción de taxis. Las autoridades también han señalado infracciones cometidas por turistas y difundidas en medios de comunicación locales.

“Se ha constatado que algunos extranjeros, incluidos aquellos que ingresaron de manera legal en el país, incurren en conductas que violan o incumplen la ley para beneficio personal o que son contrarias al orden público y la moral”, afirma el texto. “Por lo tanto, es apropiado deportar a estas personas con prontitud”, añade.
La medida se adopta tras varias polémicas surgidas principalmente en redes sociales sobre la propiedad de terrenos por parte de extranjeros, una práctica reservada a los ciudadanos locales, así como sobre negocios administrados mediante empresas pantalla o testaferros.
En los últimos meses, las autoridades han registrado viviendas y compañías situadas en localidades turísticas que, según sus investigaciones, eran operadas por extranjeros, pero figuraban a nombre de tailandeses sin vínculo con esas empresas. Esa estructura permitía dar a los negocios una apariencia de legalidad.
El pasado fin de semana, cinco españoles fueron expulsados a Malasia, el último punto desde el que habían entrado en Tailandia. Según las autoridades locales, trabajaban ilegalmente como instructores de buceo para una academia situada en la isla de Tao, en el sur del país, al carecer de permiso laboral.
La nueva regulación entra en vigor en un momento complicado para la economía tailandesa. El producto interior bruto creció un 1,9 % en el segundo trimestre del año, por debajo de las tasas registradas durante el mismo periodo por Vietnam, con un 8,39 %, y Singapur, con un 5,9 %.
Tailandia, uno de los principales destinos turísticos de Asia, recibió alrededor de 18,5 millones de visitantes entre enero y comienzos de agosto, un 3,2 % menos que en el mismo periodo de 2025.
