La advertencia del área de Estudios Económicos de Banamex sobre una posible extensión del proceso de revisión del T-MEC hasta 2028 introduce un factor de incertidumbre estructural en las relaciones comerciales de América del Norte. El mecanismo de revisiones anuales, en lugar de una renegociación única, permitiría a Estados Unidos mantener una presión continua sin romper el marco institucional. Esta dinámica afecta directamente las decisiones de inversión, las cadenas de suministro y la coordinación regulatoria entre los tres países.
Efectos en las cadenas de valor regionales
Las reglas de origen vigentes seguirían aplicándose mientras ninguna parte se retire formalmente. Sin embargo, la prolongación de las revisiones anuales genera costos de cumplimiento adicionales para las empresas que deben anticipar cambios frecuentes en requisitos de contenido regional o verificación aduanera. Sectores como el automotriz y el de dispositivos médicos, que dependen de flujos predecibles entre México, Estados Unidos y Canadá, enfrentarían mayores gastos de planeación y seguros contra interrupciones.
Al mismo tiempo, la ausencia de una ruptura definitiva preserva el acceso preferencial al mercado estadounidense. Esta continuidad relativa puede beneficiar a proveedores mexicanos y canadienses que ya han invertido en cumplimiento de las reglas actuales, evitando la necesidad de rediseñar cadenas de suministro hacia Asia o Europa en el corto plazo.
Presión geopolítica y alineación comercial
El análisis de Banamex señala que la administración Trump busca utilizar el T-MEC como instrumento para contener la influencia china. La extensión de las revisiones permitiría condicionar el acceso al mercado norteamericano a mayores restricciones sobre inversión china en sectores estratégicos de México y Canadá. Esta estrategia podría acelerar la relocalización de ciertas cadenas productivas hacia la región, especialmente en semiconductores, baterías y minerales críticos.

El riesgo radica en que una presión excesiva podría generar resistencias políticas en México y Canadá. Ambos países mantienen relaciones comerciales significativas con China y podrían buscar diversificar sus exportaciones para reducir la dependencia del mercado estadounidense. Un escenario de este tipo erosionaría la cohesión del bloque norteamericano y debilitaría la posición negociadora de Washington frente a Pekín.
Impacto en la estabilidad macroeconómica
Para México, la permanencia de las reglas de origen actuales bajo revisiones anuales reduce el riesgo de un choque comercial abrupto. No obstante, la incertidumbre prolongada puede elevar las primas de riesgo país y encarecer el financiamiento de proyectos de infraestructura vinculados al nearshoring. Las empresas que planean nuevas plantas de ensamblaje requerirán cláusulas contractuales más flexibles para adaptarse a posibles modificaciones anuales.
Canadá enfrenta una situación similar en sectores energéticos y agroindustriales. La posibilidad de que el Congreso estadounidense de 2028 redefina los términos del acuerdo genera un horizonte de planeación limitado a tres años, lo cual desincentiva inversiones de largo plazo en activos fijos. Este acortamiento del horizonte de inversión constituye un costo implícito del mecanismo de revisiones anuales.
Riesgos políticos internos en Estados Unidos
Si el Partido Republicano pierde las elecciones intermedias, el uso del T-MEC como herramienta de control geopolítico podría convertirse en un punto de fricción con un Congreso opositor. Los candidatos demócratas de 2028 podrían criticar la estrategia de revisiones anuales por considerarla ineficiente o excesivamente confrontacional. Esta tensión interna podría limitar la capacidad de la administración Trump para sostener la presión sobre México y Canadá durante todo su mandato.
Por otro lado, la decisión de evitar una salida formal del tratado reduce el riesgo de disrupciones inmediatas en el comercio bilateral. Los analistas de Banamex destacan que una retirada desencadenaría daños en las cadenas de valor y aumentaría la incertidumbre económica, un cálculo que parece haber prevalecido en la estrategia actual.
Perspectivas para la coordinación regulatoria
La extensión del proceso de revisión retrasa la actualización de capítulos laborales, ambientales y de comercio digital. México y Canadá podrían posponer reformas internas alineadas con el T-MEC hasta conocer el resultado de las revisiones anuales. Esta parálisis regulatoria afecta especialmente a industrias emergentes como la economía digital y la transición energética, donde la falta de reglas claras obstaculiza la inversión privada.
En el mejor escenario descrito por Banamex, el proceso concluiría poco antes del relevo presidencial de 2028. Esta conclusión anticipada permitiría a los tres países iniciar negociaciones con mayor certidumbre institucional. Sin embargo, la probabilidad de que este escenario se materialice depende de factores electorales internos de Estados Unidos y de la evolución de la competencia estratégica con China, variables que permanecen fuera del control de México y Canadá.
