Dos propuestas contrastantes llegan a la cartelera: un filme de superhéroes con enfoque postapocalíptico y una producción mexicana sobre el explorador portugués Fernando de Magallanes. Ambas destacan por alejarse de fórmulas convencionales y proponer miradas frescas sobre personajes icónicos.
Supergirl: ruptura con el canon
Dirigida por Craig Gillespie, la cinta evita los tropos habituales del género. En lugar de una heroína impecable, presenta a Kara Zor-El como una figura vulnerable, sarcástica y marcada por traumas, con ecos de Mad Max en su tono violento y desolado. Esta elección, respaldada por el productor James Gunn, permite explorar temas de pertenencia y salud mental sin depender de una trama romántica central. Milly Alcock encarna a una Supergirl con perforaciones corporales que reflejan su origen kriptoniano aislado, dotando al personaje de una humanidad creíble que genera tanto rechazo como empatía.

La participación de Jason Momoa como Lobo añade un elemento de crudeza que refuerza el giro oscuro. Gillespie, responsable de I, Tonya y Cruella, demuestra coherencia al priorizar el conflicto interno sobre la acción espectacular, lo que podría renovar el interés por el universo DC.
Magallanes: rigor histórico y riesgo narrativo
Gael García Bernal interpreta al navegante en esta coproducción mexicana dirigida por Lav Díaz. La película se distingue por su duración cercana a tres horas y secuencias extensas que exigen atención para revelar detalles sutiles de ambición, traición y aislamiento. Díaz se basa en hechos documentados, incluyendo ejecuciones por motín y abandono de tripulantes, sin idealizar al protagonista. Bernal aprendió portugués y adoptó una apariencia austera para transmitir la soledad de un explorador rechazado tanto en Portugal como en España.
Pocas cintas abordan la era de los grandes descubrimientos marítimos con tal precisión. Al llenar un vacío en el cine latinoamericano sobre figuras históricas, Magallanes ofrece una reflexión sobre el costo humano de la expansión y el conocimiento, priorizando la observación paciente sobre el dramatismo fácil.
