El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha rechazado las críticas del PP a la Ley de Nietos al afirmar que fueron cuatro décadas de dictadura las que modificaron el censo electoral español. Según Sordo, sin los fusilamientos, el exilio y la represión franquista no existiría hoy la necesidad de conceder nacionalidad a los descendientes de quienes huyeron.
El sindicalista calificó de “miserable” y de “torpeza oceánica” la acusación de ingeniería electoral que realiza la derecha. En su opinión, el argumento busca movilizar los peores instintos sociales y deslegitimar el sistema democrático, siguiendo el modelo de Trump y Bolsonaro.

Regularización migratoria
Respecto a la regularización de personas migrantes, Sordo la defendió como cuestión de sentido común y humanidad. Quienes se oponen, sostuvo, pretenden mantener a cientos de miles de trabajadores en condiciones de semiesclavitud en sectores como la agricultura y la hostelería.
Necesidad demográfica
Más allá de la solidaridad, el líder sindical subrayó que la inmigración resulta imprescindible para la supervivencia económica de España. Sin nuevas incorporaciones al mercado laboral, el país se paralizaría en las próximas dos décadas ante el desequilibrio entre jubilaciones y entradas de trabajadores jóvenes.
El discurso de Sordo evidencia la persistente pugna entre memoria histórica y cálculo electoral en España. Al vincular el censo actual con la dictadura, el sindicalista traslada el debate desde la coyuntura inmediata hacia las consecuencias estructurales de un pasado que sigue condicionando el presente demográfico y político del país.
