El ministro israelí de Finanzas, Bezalel Smotrich, anunció este lunes que su equipo ha finalizado los planes para construir tres asentamientos en el norte de Gaza y que la obra podría comenzar de inmediato tras recibir la autorización del primer ministro. La declaración, difundida en un vídeo desde Sderot, vincula directamente la seguridad israelí con la presencia de colonos y rechaza cualquier retorno a la situación previa al 7 de octubre.

Control territorial y densidad humana
Las fuerzas israelíes ya dominan cerca del 70 % del territorio gazatí, concentrando a más de dos millones de palestinos en poco más de 100 kilómetros cuadrados. Esta distribución deja amplias zonas inaccesibles para la población civil y refuerza la estrategia de crear un “cinturón de asentamientos” que, según Smotrich, garantizaría la seguridad permanente.
Ruptura con la retirada de 2005
El plan contrasta con la desmantelación de los 21 asentamientos del bloque Gush Katif en 2005, cuando unos 9.000 colonos fueron reubicados por decisión unilateral de Ariel Sharon. Ahora, el mensaje oficial es que “donde no hay asentamientos, no hay seguridad”, lo que implica una reversión explícita de aquella política y sugiere una ocupación de largo plazo en las zonas norteñas.
Implicaciones políticas
La iniciativa de Smotrich, que depende de la aprobación de Netanyahu, añade presión interna al gabinete y complica cualquier negociación futura. Al vincular la victoria militar contra Hamás con la expansión de asentamientos, el ministro de Finanzas adelanta un modelo de control territorial que podría dificultar soluciones diplomáticas y aumentar el aislamiento internacional de Israel.
