El doble sismo del 29 de junio dejó más de 1.400 muertos en Venezuela. Rescatistas hallaron que numerosos edificios de la Gran Misión Vivienda tenían paredes y columnas rellenas de poliestireno expandido en lugar de concreto y acero. El material, usado como aislante, carece de resistencia estructural y explica el colapso rápido de las construcciones.
Materiales inadecuados y falta de control
Los programas habitacionales impulsados por los gobiernos de Chávez y Maduro priorizaron cantidad sobre calidad. Contratistas vinculados al oficialismo habrían sustituido materiales estructurales por unicel para reducir costos y aumentar márgenes. No existieron auditorías independientes ni sanciones por el uso de elementos sin capacidad sísmica.

El hallazgo confirma patrones de corrupción ya documentados en otros programas sociales. La ausencia de supervisión permitió que edificios que parecían normales por fuera ocultaran estructuras huecas. El sismo actuó como revelador de fallas acumuladas durante años.
Respuesta oficial y contexto actual
Hasta el momento el gobierno no ha emitido declaraciones específicas sobre el uso de poliestireno. Las labores de rescate continúan y las cifras de víctimas siguen en aumento. La comunidad internacional observa el debate sobre estándares de construcción pública y la rendición de cuentas pendiente.
