Un sismo de magnitud 5 sacudió la madrugada de este lunes la capital de Costa Rica y varias zonas cercanas, seguido por decenas de réplicas. El movimiento principal generó alarma entre la población, pero las autoridades no reportaron personas afectadas y señalaron inicialmente que no había daños materiales de consideración.
Un movimiento superficial cerca de San José
El Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) ubicó el epicentro a ocho kilómetros al noreste de San Isidro de Coronado, en la provincia de San José. El terremoto ocurrió a la 1:37 de la madrugada, hora local, equivalente a las 7:37 GMT, y tuvo una profundidad de 11 kilómetros.
Según el organismo, el temblor fue provocado por una falla terrestre local. Su poca profundidad contribuyó a que fuera percibido con fuerza en la capital y en otros sectores próximos al epicentro, aunque el reporte oficial indicó que no se registraron víctimas ni daños materiales graves por el movimiento principal.

Réplicas y primeros reportes de infraestructura
Tres minutos después del sismo principal, la población percibió una réplica de magnitud 4.5, que tampoco ocasionó daños según los primeros informes. Ovsicori comunicó posteriormente que se habían registrado cerca de 60 réplicas de menor intensidad, la mayoría imperceptibles para la población.
La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) reportó, sin embargo, el desprendimiento de tierra en una ruta de la zona y daños leves en algunas infraestructuras. Estos incidentes fueron incluidos en la evaluación posterior de los efectos del sismo, mientras las autoridades mantenían el seguimiento de la actividad sísmica local.
La explicación de los expertos
El sismólogo Lepolt Linkimer, de la Red Sismológica Nacional (RSN), explicó que se trata de movimientos asociados con una falla local y de carácter muy superficial. “Son sismos cercanos a una falla local, muy superficiales; por eso fueron sentidos con fuerza por la población. Son súbitos, muy intensos”, afirmó.
La secuencia ocurre en un país situado en una zona de frecuente actividad sísmica. Costa Rica registra decenas de temblores cada año, aunque la mayoría no es percibida por sus habitantes. Durante 2026 se han contabilizado 12 sismos superiores a magnitud 5; el más fuerte alcanzó magnitud 5.7 el 15 de abril, frente a Playa Ostional, en la provincia de Guanacaste. De acuerdo con el reporte citado, ninguno de esos movimientos había dejado daños materiales o personas heridas.
