Un sismo de magnitud 5.2 fue registrado el sábado 29 de agosto a las 19:19, hora local, con epicentro a 413 kilómetros al sur de la ciudad de Tacna, informó el Centro Sismológico Nacional del Instituto Geofísico del Perú (IGP). El movimiento tuvo una profundidad de 42 kilómetros y fue clasificado con alerta amarilla, categoría aplicada por el sistema oficial a los eventos de magnitud entre 4.5 y 6.0.

Epicentro distante y profundidad de 42 kilómetros
De acuerdo con el reporte de la Red Sísmica Nacional, el evento se originó en las coordenadas de latitud -21.71 y longitud -70.63. La referencia del epicentro, ubicado al sur de Tacna, precisa que la localización informada corresponde a una distancia considerable de la ciudad, mientras que la profundidad consignada fue de 42 kilómetros.
El reporte difundido por el Censis no detalló una intensidad percibida específica ni informó sobre daños, personas afectadas o réplicas. La clasificación amarilla corresponde a la magnitud instrumental del sismo y no equivale, por sí sola, a una descripción de sus efectos en superficie.
Qué indica la alerta amarilla
El IGP organiza sus alertas por rangos de magnitud. El color verde se utiliza para movimientos menores de 4.4; el amarillo, para sismos entre 4.5 y 6.0; y el rojo, para eventos de magnitud superior a 6.1. Bajo esa escala, el movimiento registrado al sur de Tacna quedó dentro del intervalo intermedio.
La intensidad, en cambio, mide cómo se percibe un sismo y los posibles efectos asociados en una zona determinada. La escala recogida por el organismo va desde el nivel I, definido como un movimiento no sentido y sin daños, hasta el nivel X o superior, catalogado como extremo y capaz de provocar daños cuantiosos. Entre ambos extremos, los niveles V y VI corresponden a movimientos moderados o fuertes, con muy poco daño o poco daño, respectivamente.
Monitoreo en una zona sísmica
El Centro Sismológico Nacional obtiene la información de la Red Sísmica Nacional, integrada por sensores de velocidad, aceleración y desplazamiento distribuidos en el país. Esa red permite registrar la hora, la ubicación, la profundidad y la magnitud de los movimientos telúricos que ocurren en territorio peruano y sus áreas próximas.
Perú forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una franja donde se concentra una parte importante de la actividad sísmica y volcánica mundial. En el caso peruano, la actividad está vinculada a la interacción entre la placa Sudamericana y la placa de Nazca. La fricción entre ambas genera tensiones que pueden liberarse en forma de terremotos, según la explicación incluida por el IGP.
La zona sur del país ya ha registrado episodios de gran impacto. El 23 de junio de 2001, un terremoto de magnitud 6.9 afectó a Moquegua, Tacna y Arequipa; el balance citado en el recuento histórico incluye 74 fallecidos, 2,689 heridos, más de 21,000 damnificados y daños en decenas de miles de viviendas. Aquel evento tuvo intensidad VIII y generó un tsunami que, de acuerdo con el mismo registro, causó otras 26 muertes.
