El 25 de junio, la Fiscalía de Sinaloa reportó el hallazgo de diez cuerpos sin vida en Culiacán y Escuinapa, lo que derivó en la apertura de seis carpetas de investigación por homicidio doloso y feminicidio. Los restos aparecieron en distintas colonias de la capital y en la autopista Mazatlán-Tepic, sin que hasta ahora se hayan divulgado identidades ni móviles claros.

Además se recibieron dos denuncias por robo de vehículo y tres por privación de la libertad en la región centro. Estos datos, provenientes de denuncias formalizadas ante el Ministerio Público, reflejan un patrón de violencia fragmentada que obliga a las autoridades a priorizar la contención inmediata de focos de conflicto.
Despliegue militar inmediato
A las 08:35 horas del 26 de junio, noventa elementos del Cuerpo de Fuerzas Especiales del Ejército arribaron a la Base Aérea de Culiacán en un Boeing 727 de la Guardia Nacional. Su incorporación a la 9/a. Zona Militar busca reforzar las operaciones conjuntas con la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional, enfocadas en desarticular estructuras delictivas y detener a generadores de violencia.
La medida forma parte de la Estrategia Nacional de Seguridad y se ejecuta bajo los lineamientos de la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza. Aunque el envío eleva la capacidad de reacción en puntos prioritarios, su efecto dependerá de la coordinación sostenida con las fiscalías locales y de la capacidad para abordar las causas estructurales que alimentan la confrontación entre grupos criminales en la entidad.
