La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, entregó este 1 de septiembre al Congreso de la Unión el Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. El acto, realizado en el Palacio Legislativo de San Lázaro, cumplió con el procedimiento establecido en el artículo 69 de la Constitución y marcó formalmente el inicio del Primer Periodo Ordinario de Sesiones del Tercer Año de la LXVI Legislatura.
El documento fue recibido por el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Raúl Bolaños-Cacho Cué, luego de una sesión que comenzó poco después de las 17:00 horas con la entonación del Himno Nacional. La entrega no implicó un mensaje presidencial ante el pleno, sino la remisión institucional del balance de la administración federal para su análisis legislativo.
Un trámite constitucional con contraste político
Rodríguez Velázquez ingresó al recinto acompañada por una comisión de cortesía integrada por las diputadas Dolores Padierna y Marcela Guerra Castillo, así como por los diputados Víctor Hugo López Román y Jorge Alfredo Lozoya. La secretaria fue recibida por legisladores de Morena, Partido Verde Ecologista de México y Partido del Trabajo, mientras que integrantes del PRI anticiparon protestas con megáfonos durante la jornada.

La escena reflejó el entorno político en el que será revisado el informe: una mayoría oficialista que respalda el proyecto de gobierno y una oposición que busca cuestionar sus resultados, particularmente en seguridad, finanzas públicas, salud y desempeño económico. Tras la lectura del oficio de remisión por parte de la Secretaría de la Mesa Directiva, el expediente fue turnado a ambas cámaras para su estudio.
El análisis legislativo podrá derivar en solicitudes de información y comparecencias de integrantes del gabinete federal. Aunque la entrega del informe es un acto protocolario, su relevancia institucional depende de la discusión posterior: las cifras y programas reportados por el Ejecutivo serán materia de escrutinio político y técnico en comisiones, además de alimentar el debate presupuestal y la agenda legislativa del nuevo periodo.
Mensaje desde Palacio Nacional
Horas antes de la entrega en San Lázaro, Sheinbaum presentó desde el Patio de Honor de Palacio Nacional un mensaje de alrededor de hora y media para exponer los principales resultados que atribuyó a su administración durante el periodo 2025-2026. La mandataria organizó su balance alrededor de seguridad, inversión, política social, infraestructura, salud, educación y relación bilateral con Estados Unidos.
En materia de seguridad, reportó una reducción de 51 por ciento en homicidios dolosos y señaló que la Estrategia Nacional de Seguridad permitió la detención de 63 mil personas entre octubre de 2024 y julio de 2026. La cifra de homicidios es uno de los indicadores centrales del informe porque mide una de las principales demandas sociales y, al mismo tiempo, suele ser objeto de debate por las metodologías de registro, las diferencias regionales y la permanencia de otros delitos de alto impacto.
La información presentada por el gobierno plantea un avance relevante en el indicador nacional, pero su evaluación legislativa previsiblemente requerirá revisar la evolución mensual de los registros, el comportamiento por entidad federativa y la capacidad de las instituciones locales de seguridad y justicia. La disminución de homicidios, por sí sola, no despeja los desafíos relacionados con desapariciones, extorsión, desplazamiento o control territorial de grupos criminales, asuntos que suelen demandar respuestas coordinadas entre Federación, estados y municipios.
Inversión, ingresos y compromisos financieros
En el terreno económico, la presidenta informó que la inversión extranjera directa alcanzó 35 mil millones de dólares, una cifra que calificó como récord. También reportó ingresos federales por 6 billones 46 mil millones de pesos y una reducción de 20 mil millones de dólares en la deuda de Petróleos Mexicanos. El informe vincula estos resultados con la capacidad del Estado para financiar programas y obras, así como con el objetivo de fortalecer la posición financiera de la empresa petrolera.
La sostenibilidad de esas variables será uno de los puntos de mayor interés durante la revisión parlamentaria. Los ingresos públicos dependen tanto de la actividad económica como de la recaudación y de los ingresos petroleros, mientras que la situación de Pemex continúa siendo relevante por su peso en las finanzas nacionales. Una reducción de deuda puede mejorar el perfil financiero de la empresa, pero el Congreso tendrá elementos para examinar sus costos, necesidades de inversión, producción y obligaciones futuras.
Sheinbaum destacó además que el salario mínimo acumula un aumento de 154 por ciento desde 2018 y que se ubica en 9 mil 582 pesos. El dato se inserta en una política de recuperación salarial impulsada en los últimos años. El reto para el gobierno será sostener el poder adquisitivo en un contexto donde la inflación, la productividad, la formalidad laboral y el desempeño de las pequeñas empresas inciden directamente en los efectos reales de los incrementos.
Programas sociales y relación con Washington
La presidenta afirmó que los Programas para el Bienestar alcanzarán a 42 millones 860 mil 296 derechohabientes al cierre de 2026. La cobertura anunciada confirma que la política social seguirá siendo uno de los componentes centrales del gobierno federal. La discusión legislativa, sin embargo, también abarcará la focalización de los apoyos, sus mecanismos de operación, la suficiencia presupuestal y la evaluación de resultados en reducción de pobreza, acceso a servicios y desigualdad territorial.
En salud y educación, Sheinbaum mencionó la construcción o incorporación de 33 nuevos hospitales y la creación de más de 245 mil espacios adicionales para estudiantes universitarios. Ambas cifras apuntan a ampliar la capacidad pública en servicios esenciales, aunque su impacto dependerá de factores posteriores a la inauguración o creación de plazas: disponibilidad de personal médico y docente, equipamiento, financiamiento operativo, acceso regional y continuidad de la atención.
Sobre política exterior, la mandataria sostuvo que México mantiene un canal permanente de diálogo con Estados Unidos en asuntos comerciales y de seguridad. Al subrayar que “cooperación no significa sometimiento” y que la amistad no implica renunciar a principios nacionales, buscó fijar una posición de soberanía en una relación bilateral atravesada por la migración, el combate al crimen transnacional, el comercio y la integración productiva.
Con la entrega del Segundo Informe, el Ejecutivo cerró la etapa de presentación política de sus resultados y abrió la fase de revisión parlamentaria. El contenido del documento servirá como base para que el Congreso contraste los anuncios oficiales con indicadores verificables, recursos ejercidos y resultados sectoriales. Esa revisión definirá en buena medida el tono de la relación entre el gobierno federal y las fuerzas legislativas durante el tercer año de la actual Legislatura.
