La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) aseguró 23 mil 733 armas en México entre el 1 de octubre de 2024 y el 30 de junio de 2026, un periodo en el que Sinaloa concentró la mayor proporción del armamento decomisado. Los registros muestran el predominio de armas largas y calibres asociados con fusiles de uso militar dentro del mercado ilícito identificado por las fuerzas federales.
En la base individualizada de 10 mil 689 armas, los fusiles fueron la categoría más numerosa, con 5 mil 234 piezas. Las pistolas ocuparon el segundo sitio con 3 mil 548 registros, seguidas por 398 carabinas, 393 escopetas, 365 revólveres y 297 rifles.

El calibre 7.62×39 milímetros, utilizado por el AK-47 y sus variantes, encabezó los fusiles asegurados con mil 706 registros. Le siguieron el calibre .223, con mil 26 piezas; el 7.62 milímetros, con 971, y el 5.56 milímetros, con 798. En conjunto, los cuatro calibres concentraron más de 5 mil armas largas en la base consultada.
El calibre 5.56×45 milímetros equipa fusiles como el M16, M4, HK416 y FN SCAR-L. El 7.62×51 milímetros, también conocido como .308 Winchester, es empleado en armas como el M14, FN FAL, HK G3 y el rifle de tirador designado M110. En las armas cortas, el calibre de mayor presencia fue el 9 milímetros, con 2 mil 147 piezas, principalmente pistolas.
Armas calibre .50 se concentran en Sinaloa
La base registró 179 armas calibre .50, clasificadas por la Sedena entre las de mayor potencia. De ese total, 69 fueron aseguradas en Sinaloa, casi cuatro de cada diez. Chihuahua reportó 22 piezas; Michoacán, 18; Sonora, 17; Tamaulipas, 14; Jalisco, 12, y Nuevo León, 11.
Alrededor de 140 armas identificadas en los registros fueron fabricadas por Barrett Firearms Manufacturing, casi todas de calibre .50. Sinaloa también acumuló la mayor cantidad de armas Barrett por marca, seguido por Chihuahua, Michoacán, Tamaulipas y Sonora. Según la información referida, los rifles Barrett de ese calibre pueden inutilizar aeronaves o vehículos blindados.
Además de fusiles, pistolas y rifles, la base de Sedena contabilizó 221 ametralladoras, 14 lanzagranadas, seis lanzacohetes, 45 subametralladoras, 14 subfusiles, dos obuses, mil 144 granadas y más de 4 millones de cartuchos. Entre los registros con fabricante disponible, Glock y Century Arms fueron las marcas más recurrentes; también aparecen denominaciones comerciales AK-47 y AR-15, así como Taurus, Smith & Wesson, Beretta, Ruger, Colt y Barrett.
Sinaloa lideró asimismo los decomisos de fusiles con mil 323 piezas, seguido por Sonora con 653, Michoacán con 464, Chihuahua con 462, Nuevo León con 338 y Tamaulipas con 295. En Baja California, en cambio, el calibre más frecuente fue el 9 milímetros, con 262 armas. El noroeste, encabezado por Sinaloa, Sonora y Chihuahua, concentró la mayor parte de los fusiles y de los calibres de mayor alcance registrados durante el periodo.
