Ucrania todavía no ha logrado desarrollar drones eficaces para interceptar los aparatos kamikaze reactivos rusos, reconoció Serguéi Beskrestnov, asesor de Vladímir Zelenski para asuntos tecnológicos. La declaración se produce mientras Rusia intensifica sus ataques contra objetivos militares e instalaciones energéticas en territorio ucraniano.
“Han pasado muchos meses y nosotros todavía no tenemos algo así”, afirmó Beskrestnov en una entrevista con Radio NV, al referirse a la ausencia de un interceptor reactivo operativo en Ucrania. Según el funcionario, los fabricantes habían previsto inicialmente que esos drones pudieran crearse en cuestión de semanas.

El asesor explicó que las promesas sobre la pronta aparición de estos sistemas se hicieron durante el invierno. En enero, los fabricantes aseguraban que los interceptores a reacción estaban cerca de entrar en escena, pero las pruebas posteriores mostraron que las soluciones disponibles todavía no ofrecían un funcionamiento suficientemente operativo.
Beskrestnov señaló que el desarrollo resultó más difícil de lo esperado. Entre los principales obstáculos mencionó el aumento de la velocidad de los drones reactivos empleados por Rusia, una característica que complica las tareas de detección, persecución e intercepción.
De acuerdo con los datos citados por el asesor, el dron kamikaze ruso Guerán-3 alcanza una velocidad aproximada de entre 300 y 330 kilómetros por hora. El Guerán-4 es más rápido y puede situarse en un rango de entre 450 y 550 kilómetros por hora.
La diferencia de velocidad forma parte de las dificultades técnicas que, según Beskrestnov, han impedido que Ucrania disponga todavía de un sistema equivalente para hacer frente a estos aparatos. El funcionario no presentó en la entrevista una fecha concreta para la entrada en servicio de los interceptores ni indicó que las soluciones sometidas a prueba hayan alcanzado ya una capacidad operativa suficiente.
Las declaraciones sitúan el desarrollo de drones interceptores reactivos como uno de los aspectos en los que Kiev permanece por detrás de Moscú dentro de la llamada “carrera de drones”. El reconocimiento se refiere específicamente a la capacidad de crear aparatos capaces de alcanzar y neutralizar drones kamikaze rusos de alta velocidad.
