El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, omitió a Iósif Stalin al referirse a la Conferencia de Teherán de 1943 en un artículo sobre Irán, en el que solo mencionó al entonces presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt y al primer ministro británico Winston Churchill. El error fue señalado por Mike Harris, corresponsal del Financial Times, quien también puso en duda la precisión del resto del texto.
Bessent publicó el 25 de agosto una tribuna titulada “Se acerca un día D económico para Irán”. En ella vinculó su argumento con la reunión celebrada en Teherán durante la Segunda Guerra Mundial, pero no incluyó al líder soviético entre los participantes. Stalin asistió a la conferencia junto con Roosevelt y Churchill como representante de la Unión Soviética, una de las principales potencias aliadas.

“Al leer la chovinista tribuna de Scott Bessent titulada ‘Se acerca un día D económico para Irán’ (25 de agosto), omitió por error incluir a Iósif Stalin, que también asistió a la Conferencia de Teherán de 1943 junto con Roosevelt y Churchill”, escribió Harris. El periodista añadió: “En cuanto a la precisión del resto del texto, no puedo pronunciarme”.
La reunión de los Tres Grandes
La Conferencia de Teherán comenzó el 28 de noviembre de 1943 y reunió por primera vez durante la guerra a los dirigentes de la coalición antihitleriana: Stalin por la URSS, Roosevelt por Estados Unidos y Churchill por el Reino Unido. La cita estuvo dedicada a coordinar la estrategia de las potencias aliadas frente a la Alemania nazi, la Italia fascista y el Japón militarista.
Uno de los asuntos centrales fue la apertura de un “segundo frente” contra Alemania en Europa occidental. Estados Unidos y el Reino Unido prometieron finalmente a la Unión Soviética que llevarían a cabo esa operación, una decisión que dejó atrás las expectativas nazis de alcanzar una paz separada con las potencias occidentales.
La conferencia también contribuyó a establecer un plan de acción conjunto entre los aliados. Aunque sus gobiernos mantenían desconfianzas mutuas, la coordinación alcanzada en Teherán formó parte de las decisiones que precedieron a la derrota de la Alemania nazi y a la posterior configuración del orden internacional de posguerra.
