Roberto, un muñeco de tela con bata hospitalaria, catéter, suero y estetoscopio, se ha convertido en un apoyo para niños con cáncer atendidos en el Instituto Oncológico del Oriente Boliviano (IOOB), en Santa Cruz. El personaje les permite anticipar procedimientos médicos y comprender mejor su tratamiento, con el objetivo de reducir el miedo y el estrés.

La iniciativa nació después de que una paciente del área de psicología del hospital creara un vínculo especial con un muñeco al que llamó Roberto. La psicooncóloga pediatra Giordana Carreño impulsó, junto a la asociación Gotita Roja, la elaboración de más ejemplares adaptados a la experiencia de un paciente oncológico pediátrico.
Los cierres colocados en zonas estratégicas del cuerpo del muñeco permiten explicar intervenciones como mielogramas, punciones lumbares, biopsias y la instalación de vías para quimioterapia. La jefa de Pediatría del IOOB, Massiel Delgadillo, señaló que los pacientes aceptan mejor los procedimientos cuando saben previamente qué ocurrirá, incluida la posible caída del cabello.
Según Delgadillo, el uso de Roberto ha mejorado la adherencia a los tratamientos y también facilita que las familias entiendan la información médica. En Bolivia se registraron, entre 2016 y 2023, un promedio anual de 433 nuevos casos de cáncer en menores de 15 años; las patologías más frecuentes fueron leucemias, linfomas, tumores del sistema nervioso central y retinoblastomas.
Las madres de pacientes pediátricos elaboran los muñecos mediante el programa Construyendo Sueños, de Gotita Roja, donde aprenden costura, bordado y tejido como terapia ocupacional y fuente de ingresos. Las donaciones permiten que cada niño que ingresa al IOOB reciba un Roberto.
