Raúl Asencio ha sido condenado por un delito contra la seguridad vial después de reconocer que conducía bajo los efectos del alcohol en Gran Canaria. El central del Real Madrid dio una tasa de 0,90 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, una cifra que supera ampliamente el límite legal y que activa la vía penal al rebasar los 0,60 mg/l.
La resolución incluye la retirada del permiso de conducir y una multa total de 14.400 euros. La sanción económica se ha fijado en una cuota diaria de 120 euros durante cuatro meses, tras un juicio rápido en el que el futbolista admitió los hechos. El caso no se ha prolongado por una discusión sobre la prueba o la identificación del conductor: el reconocimiento de la infracción permitió una tramitación judicial abreviada.
Un control preventivo derivó en una causa penal
Los hechos se produjeron el domingo 16 de agosto en San Bartolomé de Tirajana, en el sur de Gran Canaria. Asencio conducía un Porsche cuando fue interceptado en un control preventivo de tráfico. La primera consecuencia relevante no deriva de una maniobra peligrosa descrita en la información disponible, sino del resultado objetivo de la prueba de alcoholemia: 0,90 mg/l frente a los 0,25 mg/l permitidos con carácter general.

La diferencia entre ambas cifras explica la naturaleza del procedimiento. En España, determinados excesos de alcohol al volante pueden comportar una sanción administrativa, pero superar los 0,60 mg/l en aire espirado constituye un delito contra la seguridad vial. Asencio quedó, por tanto, fuera del terreno de una multa de tráfico ordinaria y tuvo que comparecer ante un juzgado tres días más tarde, el 19 de agosto.
La admisión de los hechos aceleró la condena
El juicio rápido se celebró en San Bartolomé de Tirajana y concluyó con la condena tras la aceptación de los hechos por parte del jugador. Este tipo de procedimiento está pensado para delitos con una instrucción sencilla y pruebas inmediatas, como ocurre habitualmente cuando existe un control policial y una medición de alcoholemia que supera el umbral penal.
La retirada del carnet no es un elemento accesorio en este tipo de sentencias. Afecta de manera directa a la movilidad personal del condenado y subraya que el reproche judicial no se limita al pago de una cantidad económica. La combinación de multa e inhabilitación para conducir busca responder tanto a la gravedad del resultado registrado como al riesgo que implica circular con una concentración de alcohol elevada.
Un episodio que se suma a un escenario ya comprometido
La condena llega en un momento especialmente complejo para Asencio fuera del césped. El defensa tiene pendiente el inicio de un juicio oral previsto para el 3 de septiembre por la grabación y difusión no autorizada de un vídeo sexual en el que aparece una menor de edad. Se trata de un procedimiento distinto, con hechos y responsabilidades que deberán ser examinados de forma independiente por el tribunal competente.
La acumulación temporal de ambos asuntos aumenta la exposición pública y judicial del futbolista. La condena por seguridad vial ya está resuelta mediante juicio rápido; el otro caso permanece pendiente de enjuiciamiento. Conviene no confundir ambos planos: una sentencia derivada de una alcoholemia no anticipa el resultado ni sustituye las garantías del proceso oral relacionado con el vídeo.
El efecto deportivo trasciende una sanción individual
En el ámbito deportivo, Asencio ha atravesado una pretemporada condicionada por dos lesiones que le han impedido disponer de minutos. Esa falta de continuidad también habría dificultado una posible salida del Real Madrid, en un contexto en el que el central se encontraba entre los jugadores con opciones de abandonar la plantilla. La nueva condena añade un factor reputacional a un escenario ya marcado por la incertidumbre física y competitiva.
Para un club de máxima exposición, los incidentes extradeportivos de sus futbolistas rara vez quedan aislados del debate institucional. Sin prejuzgar decisiones internas que corresponden al Real Madrid, la situación obliga a separar tres cuestiones: la respuesta legal ya fijada por el delito vial, la evolución del procedimiento judicial pendiente y la evaluación deportiva del jugador. Esa distinción será clave para interpretar los próximos pasos sin convertir una condena concreta en conclusiones que todavía no están respaldadas por resoluciones judiciales o decisiones oficiales.
