Podemos ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de abrir una polémica con Felipe VI para desplazar el foco de la gestión de la llegada masiva de migrantes a Ceuta a finales de julio. La líder de la formación, Ione Belarra, sostiene que el Ejecutivo no ha respondido de forma suficiente a una crisis humanitaria cuya dimensión política, según su tesis, exige aclaraciones sobre el papel de Marruecos.

La controversia se produce después de que Sánchez afirmara que existen razones para que el jefe del Estado visite “por fin” Ceuta y Melilla, y confirmara que el viaje se realizará sin concretar fechas. Para Podemos, el anuncio no resuelve las preguntas de fondo: Belarra reclama que el presidente aproveche su comparecencia del jueves en el Congreso para explicar si Rabat ha ejercido presión sobre España y qué información maneja el Gobierno sobre la crisis.
La presión sobre el Gobierno
El reproche de Podemos combina dos frentes. Por un lado, cuestiona la capacidad del Ejecutivo para proteger a las personas llegadas a la frontera y gestionar las consecuencias humanitarias. Por otro, reclama transparencia diplomática ante un episodio que vuelve a evidenciar la fragilidad de la relación con Marruecos y el peso que tienen Ceuta, Melilla y Canarias en esa agenda bilateral.
Belarra también rechazó las concentraciones convocadas para este miércoles por la presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias, del PP. A su juicio, esas movilizaciones pueden reforzar discursos racistas y xenófobos contra personas negras y musulmanas. El debate, por tanto, trasciende la visita institucional del rey: enfrenta al Gobierno con la exigencia de explicar su respuesta en la frontera y a la oposición política con la disputa sobre el lenguaje y las consecuencias sociales de la crisis.
