La Auditoría Superior de la Federación abrió una investigación por presuntas irregularidades en la compra del helicóptero Black Hawk XC-PEM por la Secretaría de Seguridad del Estado de México, encabezada por Cristóbal Castañeda Camarillo. El punto central es si una aeronave presentada en junio de 2026 como equipo de última generación fue, en realidad, una unidad militar de los años ochenta remanufacturada.

Precio, expediente y documentos
La dependencia pagó 170 millones de pesos, unos 8.5 millones de dólares, una cifra inferior al rango estimado para un Sikorsky UH-60 nuevo, de entre 15 y 20 millones de dólares. Esa diferencia no acredita por sí misma una falta, pero vuelve decisivo establecer qué se contrató, cómo fue valuado y qué información se ofreció públicamente sobre la condición real de la aeronave.
La Unidad Especializada en Investigación y Auditoría Forense de la ASF integró el expediente 013/2026 y requirió 19 documentos certificados a la Secretaría. La revisión busca determinar si las bases y el contrato reflejaron con precisión el origen, la antigüedad, la reconstrucción y el valor del helicóptero, o si existieron condiciones diseñadas para ocultar esos elementos.
Intermediación bajo escrutinio
La operación también coloca bajo atención al intermediario israelí Samuel Avishai Neriah, mencionado en investigaciones y litigios vinculados con contratos de seguridad y el caso Pegasus. Su participación no implica responsabilidad automática, pero amplía la necesidad de transparentar la cadena de intermediación, las comisiones y los criterios de selección del proveedor. La auditoría definirá si el caso queda en sanciones administrativas o deriva en una denuncia penal por posible daño al erario mexiquense.
