Cruz Azul consiguió una victoria tan trabajada como necesaria al derrotar 1-0 a Santos con un gol de José Paradela en los minutos finales. La Máquina volvió a mostrar avances lentos, pero sostenidos: dominó la posesión y asumió la iniciativa, aunque durante buena parte del encuentro careció de claridad para transformar ese control en ocasiones de verdadero peligro.
Un partido cerrado por el orden de Santos
El equipo lagunero planteó un bloque compacto, redujo los espacios entre líneas y obligó a Cruz Azul a circular el balón sin profundidad. Charly Rodríguez, Palavecino, Jeremy y Luka Romero tuvieron dificultades para conectar con Gabriel Fernández, mientras el conjunto celeste acumulaba aproximaciones aisladas y decisiones imprecisas en el último tercio. Santos, conforme con resistir, mantuvo su plan prácticamente sin modificaciones.

La entrada de Paradela y de Mozo después de la hora de juego cambió el ritmo del partido. El argentino aportó mayor precisión en la creación y participó en las acciones más peligrosas, mientras el lateral debutante ofreció amplitud. Acevedo sostuvo a Santos con varias intervenciones, incluido un remate de Jeremy y otro del propio Paradela. El Toro Fernández también estuvo cerca con un cabezazo que terminó en el poste.
Cuando el empate parecía definido, un despeje defectuoso de Acevedo dejó la pelota en el área. Montaño la recuperó, Erik Lira intervino sin tocarla y Paradela aprovechó el rebote para sacar un zurdazo que selló el triunfo. Los tres puntos permiten a Cruz Azul ganar terreno en la pelea por la Liguilla, aunque el partido confirmó que su recuperación todavía depende más de la resistencia y la insistencia que de una superioridad futbolística contundente. La próxima prueba será el clásico frente al invicto América.
