Las alertas celulares ampliarán la protección ante huracanes, inundaciones y otros riesgos en México

Fecha:

Compartir publicación:

A partir del último trimestre de 2026, los teléfonos celulares en México podrán recibir alertas de emergencia no solo por sismos, sino también por huracanes, inundaciones, incendios, actividad volcánica y deslaves. La actualización regulatoria aprobada por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) permitirá que la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) envíe mensajes masivos directamente a los dispositivos, sin depender del saldo, los datos móviles o una conexión a internet.

El cambio introduce una diferencia importante frente al sistema vigente: la Alerta Máxima por fenómenos naturales distintos de los sismos tendrá un sonido propio, mientras que la alerta sísmica conservará su tono característico. De esta manera, el usuario podrá identificar con mayor rapidez la naturaleza del riesgo y decidir si debe evacuar, resguardarse o seguir instrucciones específicas de las autoridades.

El teléfono se convertirá en un canal de advertencia múltiple

La nueva regulación también contempla los llamados Avisos de Protección Civil. No tendrán necesariamente el mismo carácter inmediato de una alerta máxima, pero servirán para anticipar condiciones que pueden deteriorarse y afectar a la población: lluvias intensas, frentes fríos extremos, olas de calor y episodios de mala calidad del aire.

Estos avisos utilizarán el sonido configurado en el dispositivo para los mensajes SMS, en lugar del tono especial reservado para las emergencias de mayor prioridad. La distinción busca evitar que todas las comunicaciones sean percibidas con la misma urgencia, aunque el hecho de que aparezcan como ventanas emergentes permitirá que lleguen incluso a personas que no estén consultando activamente una aplicación o una plataforma digital.

Las alertas celulares ampliarán la protección ante huracanes, inundaciones y otros riesgos en México

La recepción no requerirá instalar aplicaciones y los mensajes no podrán desactivarse. La transmisión se realizará mediante Cell Broadcast, una tecnología que distribuye el aviso desde las antenas a los equipos ubicados dentro de una zona determinada. Por ello, no funciona como un mensaje de texto convencional ni depende de que cada usuario esté registrado en una base de datos individual.

La primera prueba nacional será el 19 de septiembre

Antes de que el sistema ampliado entre en operación, la CNPC probará nuevamente la capacidad de alertamiento durante el Segundo Simulacro Nacional 2026. El ejercicio se realizará el sábado 19 de septiembre a las 12:00 horas y enviará una alerta masiva a teléfonos de las 32 entidades federativas.

El mensaje incluirá una leyenda que indicará que se trata de una prueba. Sin embargo, el sonido está diseñado para reproducirse aun cuando el celular se encuentre en modo silencioso. Las autoridades han pedido a la población actuar como si se tratara de una emergencia real: reconocer las rutas de evacuación, ubicar zonas seguras y revisar posteriormente qué aspectos del plan familiar deben corregirse.

El simulacro fue convocado por Laura Velázquez Alzúa, titular de la CNPC, por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Su propósito no se limita a comprobar si el aviso llega a los teléfonos. También busca medir la coordinación entre los gobiernos federal, estatales y municipales, así como la capacidad de respuesta de las familias ante un evento de gran magnitud.

Un escenario central pensado para medir el tiempo de reacción

La hipótesis principal plantea un sismo de magnitud 7.7 con epicentro en Tehuacán, Puebla, y posibles efectos en la zona centro del país. El escenario incluye a Ciudad de México, Colima, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, Puebla, Querétaro, Tlaxcala y Veracruz.

De acuerdo con la CNPC, se trata de un evento físicamente posible asociado con la interacción de la placa de Cocos. La elección de Tehuacán responde a una preocupación concreta: un movimiento de esa zona podría afectar a la capital mediante la amplificación sísmica característica de sus suelos blandos y, al mismo tiempo, ofrecer un margen de aviso menor que el de un terremoto más distante.

La fecha también tiene un peso simbólico. El 19 de septiembre remite a los terremotos de 1985 y 2017, dos acontecimientos que marcaron la cultura de prevención en México. Que el ejercicio se realice por primera vez en sábado pretende facilitar la participación de las familias desde sus hogares, donde muchas decisiones críticas —como cortar el gas, proteger a menores o elegir un punto de reunión— deben estar previamente acordadas.

La alerta llegará a regiones con riesgos diferentes

El simulacro no se limitará al escenario de Puebla. También se ensayará un sismo de magnitud 7.1 en Mexicali, Baja California; uno de 5.2 en Ciudad de Allende, Nuevo León; otro de 7.0 en Cabo Catoche, Quintana Roo, y uno de 7.6 en Tonalá, Chiapas, dentro del Golfo de Tehuantepec.

La diversidad de hipótesis permite evaluar si las autoridades y la población pueden responder a amenazas distintas según cada región. No es lo mismo organizar una evacuación por un sismo en una zona urbana densamente poblada que preparar una comunidad costera ante un huracán o una inundación. La ampliación del sistema tendrá valor precisamente si los mensajes incluyen instrucciones concretas y territorialmente útiles, no solo advertencias generales.

El celular complementa, pero no sustituye, a los sistemas existentes

La alerta telefónica funcionará como complemento de los altavoces del SASMEX, disponibles en Ciudad de México, Estado de México, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Morelos, Michoacán y Chiapas. Mientras los altavoces dependen de una infraestructura física concentrada en ciertas entidades, Cell Broadcast puede alcanzar a usuarios en todo el territorio nacional, siempre que el teléfono se encuentre dentro de la cobertura de una antena compatible.

En un sismo real, el SASMEX activa la alerta cuando al menos dos estaciones detectan energía por encima de los niveles establecidos o cuando el movimiento supera magnitud 5 a menos de 170 kilómetros. El tiempo de anticipación depende de la distancia entre el epicentro y la población: cuanto más lejano sea el origen, mayor será el margen disponible; en eventos cercanos a Ciudad de México, ese margen puede reducirse considerablemente.

La principal promesa del nuevo esquema es cerrar una brecha de comunicación: llevar instrucciones a personas que no tienen internet, saldo o aplicaciones instaladas. Pero su eficacia dependerá de otros factores, como la calidad de la cobertura, la precisión de los mensajes y la capacidad de las autoridades para actualizar sus protocolos. Recibir una alerta no elimina el riesgo; sí puede transformar unos segundos de incertidumbre en una decisión organizada, siempre que la población conozca de antemano cómo actuar.

Artículos relacionados

Quintana Roo amplía su red de apoyos sociales, pero enfrenta el desafío de convertir cobertura en derechos sostenibles

En su cuarto informe de gobierno, la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, presentó una radiografía de la política social estatal ba

Progol 2349: los resultados aún están pendientes y la boleta será indispensable para cobrar

La jornada del Progol 2349 se encuentra en curso durante el fin de semana del viernes 4 al lunes 7 de septiembre de 2026. La infor

Di María eclipsa el homenaje a Messi con una ovación en el clásico rosarino

El homenaje de la Asociación del Fútbol Argentino a Lionel Messi tuvo una respuesta inesperada duran

El reclamo contra Macklemore expone la nueva batalla por el control político de los grandes conciertos

La petición del Consejo Estadounidense Israelí (IAC) para que Macklemore sea retirado de las fechas restantes de la gira Loop Tour de Ed