La portavoz del Grupo Popular, Ester Muñoz, ha señalado que Pedro Sánchez humilló a sus socios parlamentarios durante el debate sobre corrupción del miércoles al mostrar una actitud de total impunidad. Según Muñoz, el presidente sabe que sus aliados no permitirán la caída del Gobierno y por ello actúa con desprecio hacia ellos y hacia la opinión pública.

La dirigente popular describió la intervención de Sánchez como “chulesca” y señaló que su lenguaje corporal evidenció el menosprecio hacia quienes sostienen la legislatura. Muñoz recordó que los socios del PSOE repiten constantemente que harán todo lo posible para evitar que el Ejecutivo caiga, a pesar de los casos de corrupción que afectan al partido.
Un presidente que no asume responsabilidades
Muñoz calificó a Sánchez como “un presidente indolente” que se ríe de los españoles y de sus propios aliados. En su opinión, la legislatura está agotada y el PP lleva tiempo exigiendo elecciones anticipadas. La portavoz evitó valorar la propuesta de Junts para situar a un independiente al frente del Gobierno, aunque consideró que la moción de confianza impulsada por su grupo podría salir adelante si los socios actúan con coherencia.
El análisis de Muñoz pone de relieve la paradoja estructural del actual Gobierno: la estabilidad depende de una mayoría frágil que, pese a criticar la corrupción, continúa sosteniendo al Ejecutivo. Esta dinámica permite a Sánchez proyectar una imagen de control que, según el PP, carece de respaldo ético y erosiona la credibilidad institucional del país.
