Los Andes registró este 2 de septiembre de 2026 una calidad del aire calificada como buena, con dióxido de nitrógeno en 8,98 ppbv y ozono en 4 ppbv. Los niveles reportados indican una baja presencia de contaminantes y no implican un riesgo inmediato para la salud, por lo que las actividades al aire libre pueden realizarse con normalidad.

Un escenario favorable, pero variable
El resultado positivo debe leerse como una condición puntual y no como una garantía permanente. La dispersión de contaminantes depende de factores meteorológicos, geográficos y de las fuentes locales de emisión; por ello, el monitoreo continuo sigue siendo clave, especialmente durante la temporada fría.
Chile ha mejorado sus indicadores atmosféricos en las últimas dos décadas, pero el avance es desigual. Un estudio publicado en 2025 por equipos de la Universidad de Chile, CR2, el Ministerio del Medio Ambiente y la UDD identificó al uso intensivo de leña húmeda como una causa central de contaminación en el sur, mientras que zonas industriales del norte y centro aún enfrentan episodios agudos de dióxido de azufre.
Prevención y restricciones vigentes
La escala ICAP considera buena una condición entre 0 y 99, y eleva las alertas desde 200 puntos. Aunque hoy no se requieren medidas sanitarias especiales en Los Andes, las autoridades mantienen restricciones permanentes para vehículos y controles sobre emisiones en la Región Metropolitana. Reducir quemas, usar calefactores eficientes y preferir leña seca son acciones relevantes para evitar que condiciones favorables se deterioren.
