Las Leonas vencieron a Países Bajos por penales australianos en Amstelveen y conquistaron su tercer Mundial de hockey femenino, 16 años después de su anterior título. El equipo dirigido por Fernando Ferrara se recuperó de una desventaja durante el partido, igualó por medio de Majo Granatto y cerró la definición con una actuación decisiva de Cristina Cosentino.

Una final resuelta desde la remontada
Yibbi Jansen abrió el marcador para las locales al cierre del segundo cuarto, pero Argentina no se desordenó. Tras insistir con siete córners cortos, encontró el 1-1 a través de un desvío de Majo Granatto. En los últimos seis minutos del tiempo reglamentario, Las Leonas mantuvieron la presión, aunque no lograron convertir el segundo tanto y la final quedó encaminada a los shoot out.
En la serie, Pien Sanders falló el primer intento neerlandés y Vicky Granatto respondió con el 1-0 argentino. Cosentino luego detuvo la ejecución de Felice Albers, mientras Brisa Bruggesser amplió la diferencia con una definición alta. Marjin Veen descontó para Países Bajos y Zoe Díaz convirtió para Argentina, pero su gol fue anulado tras la revisión automática. La arquera argentina volvió a intervenir ante Freeke Moes y dejó el cierre en manos de Sofía Cairó, autora del tanto definitivo.
La reacción en Países Bajos
La prensa local reconoció el impacto de la derrota. La cadena NOS tituló que “Argentina fue demasiado fuerte tras la tanda de penales” y destacó el respaldo del público local, insuficiente para evitar que la definición se resolviera desde los penales australianos. También subrayó el papel de Cosentino en la consagración argentina.
De Gelderlander describió el desenlace como una decepción para un Mundial jugado en casa y remarcó que Países Bajos se quedó sin un título importante por primera vez en diez años. El medio recordó que Bélgica ya había exigido al seleccionado naranja en semifinales y señaló que Argentina, su rival histórico, terminó por asestar el golpe definitivo.
El nuevo lugar de Argentina
De Telegraaf consideró merecido el empate argentino y detalló los fallos iniciales de Sanders y Albers, junto con las conversiones de Victoria Granatto y Raposo. De Volkskrant sostuvo que la hegemonía mundial neerlandesa se había roto, mientras que NU publicó la sorpresa de las jugadoras locales ante la caída.
Argentina alcanzó así su séptima final mundialista y sumó las coronas de Perth 2002, Rosario 2010 y Wavre-Amstelveen 2026. Con tres títulos, quedó como la segunda selección más ganadora del torneo detrás de las nueve consagraciones de Países Bajos. Además, el historial entre ambos en finales mundialistas pasó a favorecer a Las Leonas por 3-2.
