La Unión Africana (UA) inició este domingo en Luanda una cumbre extraordinaria que concluirá, previsiblemente durante la misma jornada, con la adopción de una resolución conjunta destinada a reforzar la prevención y la gestión de los conflictos en África. El encuentro reúne a representantes de 49 de los 55 Estados miembros de la organización, mientras seis países permanecen sancionados por cambios inconstitucionales de régimen.
La apertura de la XXI Sesión Extraordinaria de la Asamblea de Jefes de Estado y de Gobierno se centró en la necesidad de actuar antes de que las crisis deriven en guerras y de aplicar con mayor eficacia las decisiones adoptadas por la propia UA. El presidente de Angola y anfitrión de la reunión, João Lourenço, pidió movilizar los instrumentos políticos, diplomáticos, financieros e institucionales disponibles en el continente.

La prevención, en el centro de la apertura
Durante su intervención en el Palacio de Convenciones de Luanda, Lourenço sostuvo que la paz constituye una condición para el desarrollo económico, la dignidad de los pueblos y la estabilidad de los Estados. Su llamado estuvo vinculado a la búsqueda de mecanismos continentales que permitan prevenir los conflictos, mediar en las crisis y garantizar que las resoluciones colectivas no queden sin aplicación.
El presidente de Burundi y actual presidente de turno de la UA, Évariste Ndayishimiye, señaló que África ya cuenta con mecanismos de paz y seguridad, además de herramientas de mediación y diplomacia preventiva. Sin embargo, afirmó que el continente suele reaccionar tarde: en muchas ocasiones identifica los primeros indicios de una crisis, pero interviene cuando la situación ya resulta prácticamente insostenible.
Ndayishimiye citó la guerra de Sudán como un ejemplo desastroso de las consecuencias de esa demora. En su intervención, defendió que es preferible prevenir un conflicto antes que gestionarlo después de una escalada de violencia y reclamó que los sistemas de alerta temprana se traduzcan en respuestas rápidas.
Conflictos y amenazas señalados
El presidente de la Comisión de la UA, Mahmoud Ali Youssouf, amplió el foco a varios escenarios que, según explicó, requieren una acción colectiva más firme. Mencionó la guerra de Sudán, la situación en el este de la República Democrática del Congo y el conflicto en Somalia, junto con las crisis persistentes y amenazas emergentes, entre ellas el terrorismo.
Youssouf situó la prevención como una prioridad y reclamó el fortalecimiento del sistema continental de alerta temprana. También defendió una ejecución más eficaz de las decisiones de la organización, uno de los asuntos que los dirigentes y representantes deben abordar durante la reunión celebrada en la capital angoleña.
Aunque los organizadores habían anunciado la asistencia de diez jefes de Estado, la cumbre contó finalmente con la presencia de cinco mandatarios: los de Angola, Burundi, Cabo Verde, Ghana, Namibia y la República Saharaui. El recuento incluye seis países mencionados en la relación de asistentes, debido a que la representación de algunos participantes corresponde a otros niveles institucionales. El resto de los líderes de la UA está representado por primeros ministros, vicepresidentes o ministros de Asuntos Exteriores.
