Gustavo Bolívar, exsenador y exdirector del Departamento de Prosperidad Social (DPS), denunció que el Pacto Histórico está siendo “dinamitado” desde la ultraderecha y desde sectores de su propia militancia, en medio de cuestionamientos contra el expresidente Gustavo Petro y el senador Iván Cepeda. El dirigente pidió unidad interna y advirtió que el reto político de la coalición está en las elecciones de 2027.

En una publicación en su cuenta de X, Bolívar sostuvo que la ultraderecha amplifica los errores del Pacto Histórico mediante “multitudes algorítmicas” y que parte de la militancia entra en esa discusión. “Desde afuera y desde dentro llueve dinamita”, escribió al referirse a las tensiones dentro de la colectividad.
El excandidato a la Alcaldía de Bogotá atribuyó parte de la disputa a una “ambición de poder” que, según afirmó, se expresa en la organización anticipada de candidaturas presidenciales. A su juicio, esas aspiraciones no tendrían viabilidad sin un partido organizado ni resultados electorales en 2027.
Bolívar cuestionó los ataques contra Petro y Cepeda, a quienes describió como dirigentes que han arriesgado sus vidas por el progresismo colombiano. También afirmó que desconocer la trayectoria de Petro y dividir el movimiento por intereses personales constituye una “deslealtad absoluta”, al señalar que varios dirigentes obtuvieron reconocimiento o cargos dentro de la estructura política construida por el exmandatario.
El exdirector del DPS sostuvo que la crítica interna es válida, pero rechazó que se ejerza “pisoteando” a los líderes del Pacto Histórico. Mencionó que ha cuestionado la actuación de cinco integrantes de la Comisión de Acusaciones, así como hechos relacionados con corrupción y con Juliana Guerrero, pero pidió evitar que esas controversias se conviertan en ataques personales.
Finalmente, Bolívar solicitó acordar reglas y estatutos dentro del Pacto Histórico antes de su congreso partidista. En su llamado, indicó que la coalición debe concentrarse en ganar espacios en 2027 y enfrentar al actual presidente, Abelardo de la Espriella, en lugar de profundizar las divisiones internas.
