Irán mantiene una posición de confrontación abierta con Estados Unidos después de que Washington anunciara la operación denominada “Paria Económico”, presentada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, como la mayor ofensiva financiera contra Teherán y un “Día D económico”. En paralelo, el comandante de las Fuerzas Terrestres de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), el general de brigada Mohammad Karami, aseguró que la nación iraní “no teme a ninguna potencia”.
La nueva iniciativa estadounidense busca aislar completamente a Irán mediante amenazas de sanciones sectoriales dirigidas contra cinco áreas de cooperación internacional: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo. Washington también amenaza con excluir del sistema del dólar a cualquier país o entidad que mantenga vínculos de colaboración con la República Islámica.

Ante esta presión económica, Teherán advirtió que el estrecho de Ormuz no volverá a abrirse hasta que Estados Unidos “corrija su comportamiento”. La advertencia coloca a una de las principales rutas marítimas de la región dentro del pulso entre ambos países. El estrecho conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y es utilizado para el transporte internacional de petróleo, aunque la información disponible no precisa cuándo podría producirse una reapertura.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, elevó posteriormente el tono de las declaraciones iraníes. Esta semana prometió atacar “con fuerza” los intereses económicos estadounidenses si Washington continúa con el bloqueo económico y naval de los puertos iraníes.
Rezaei ya había advertido que “ni una sola gota de petróleo” saldría del golfo Pérsico ni del estrecho de Ormuz si Estados Unidos y los países vecinos emprendían “una guerra económica” contra Teherán. Sus declaraciones vinculan directamente la presión financiera y las restricciones marítimas con una posible respuesta contra los intereses económicos estadounidenses.
En el plano militar, Karami sostuvo este sábado que Irán se ha enfrentado a la opresión y a “todos estos crímenes” sin ceder ante las grandes potencias. El general afirmó además que los defensores de la libertad en todo el mundo, incluidos los cristianos, se sienten orgullosos de la nación iraní.
Karami situó su argumento en la guerra de 12 días. Según su relato, Estados Unidos pidió un alto el fuego y acudió a la mesa de negociaciones, pero después rompió el acuerdo y actuó en contra de lo pactado. La acusación fue presentada por el comandante como una muestra de que Teherán no confía en los compromisos asumidos por Washington.
La República Islámica también ha insistido en que conserva capacidad para responder militarmente. El portavoz del Ministerio de Defensa iraní, el general de brigada Reza Talaei-Nik, advirtió este jueves a Washington y a sus aliados que Teherán reserva un “factor sorpresa” en el campo de batalla relacionado con su tecnología de armamento.
